lunes, 15 de septiembre de 2014

Seminario «Biblia y Pastoral», en las XXV Jornadas de la ABE

Seminario "Biblia y Pastoral"
XXV Jornadas ABE, Alcalá de Henares
En el marco de las XXV Jornadas de la «Asociación Bíblica Española», celebradas este año en Alcalá de Henarés, Madrid, se reunió el seminario «Biblia y Pastoral», en esta ocasión con dos sesiones: 

a) Una primera presentando el próximo número de la revista «Reseña Bíblica», por parte de Javier Velasco-Arias, cuyo protagonista es el trabajo de nuestro seminario «Biblia y Pastoral», desde la argumentación sobre la importancia y necesidad de la animación bíblica de la pastoral, pasando por diversas experiencias e iniciativas pastorales, en las que la Biblia es central. 

b) La segunda, bajo el título «Llevando la animación bíblica a Nueva York», Núria Calduch-Benages explicó la experiencia de tres miembros de nuestra Asociación, ella misma, Juan Miguel Díaz Rodelas y Javier Velasco-Arias, en la The New York Catholic Bible Summit 2014: «Discover the Joy of the Gospel» (Cumbre Bíblica Católica de Nueva York 2014: «Descubre la Alegría del Evangelio»), y cómo llevamos la animación bíblica, objetivo de nuestro seminario, a un contexto sensiblemente diferente al nuestro.

sábado, 19 de julio de 2014

Compartiendo la animación bíblica en Nueva York

Tres biblistas de nuestro entorno nos encontramos en la «Cumbre Bíblica Católica de Nueva York 2014: “Descubre la alegría del Evangelio”» (The New York Catholic Bible Summit 2014: «Discover the Joy of the Gospel»): Núria Calduch-Benages (profesora de Sagrada Escritura en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma), Juan Miguel Díaz Rodelas (catedrático de Sagrada Escritura en la «Facultad de Teología de Valencia») y Javier Velasco-Arias (profesor de Sagrada Escritura en el ISCREB, Barcelona); en la que participaban biblistas americanos y de distintas partes del mundo.

Organizada por la Sociedad Bíblica Americana (American Bible Society), nos reunimos, el sábado 21 de junio, algo más de quinientas personas para participar de la eucaristía bilingüe (inglés y español) que inauguraba la cumbre, en la iglesia de Saint John the Evangelist, presidida por Mns. Octavio Cisneros, obispo auxiliar de Brooklyn, y amenizada por un esplendido coro.

Después del acto litúrgico y las bienvenidas y agradecimientos, nos dirigimos a la Cathedral High School, donde nos separamos por áreas lingüísticas. El discurso principal, en habla española, corrió a cargo de la Dra. Núria Calduch-Benages; y en inglés por el Rev. Anthony Ciorra, de la Sacred Heart University, Connecticut.

Cada uno de los responsables de un seminario (allí llamados Workshops [talleres]) hicimos una breve presentación pública, ante todos los asistentes, de nuestro trabajo bíblico habitual y del contenido que iba a versar el taller. Y, después, nos separamos por diversas aulas de la Archdiocesan Catechetical Office. El seminario de Núria Calduch-Benages versó sobre «”La alegría del Señor es vuestra fuerza” (Ne 8,10)”. La alegría en el Antiguo Testamento»; la de Juan Miguel Díaz Rodelas trató «El testimonio en la Evangelii Gaudium del Papa Francisco»; y la de Javier Velasco-Arias se centró en «Evangelización, Biblia y Kerigma». El interés de los asistentes a los talleres (que tuvimos que repetir en dos sesiones) era enorme, con un gran amor a la Palabra de Dios y con un ansía de aprender envidiable. Las preguntas e intervenciones fueron muy fructuosas.

Después de la comida, contamos con la asistencia y apoyo del Cardenal arzobispo de Nueva York, Timothy Michael Dolan. Finalizando el acto con una oración de clausura. Toda una experiencia de animación bíblica, compartida con una comunidad creyente muy activa y apasionada por la Biblia, en Nueva York.

La mayoría de ponentes nos quedamos algunos días más para hacer turismo por Nueva York, una ciudad espléndida. En estos días posteriores a la cumbre, el P. Tomás del Valle-Reyes, religioso de origen español y periodista, que lleva media vida ejerciendo su labor pastoral en Nueva York, me solicitó participar, el jueves 26 de junio, en su programa radiofónico, en «Radio siglo XXI». Fueron dos horas hablando de la Biblia y de su importancia en la vida cristiana, individual y comunitaria; contestando inquietudes que los oyentes nos hacían llegar por teléfono o por Internet; compartiendo una lectio divina sobre el evangelio dominical con todos los oyentes, que según comentó Tomás son alrededor de 40 mil. Una experiencia muy gratificante, con oyentes hispanos de Estados Unidos y de Latinoamérica (estos últimos siguen mayoritariamente el programa de radio por Internet).

La experiencia ha sido maravillosa: la animación bíblica no conoce fronteras. Y es esperanzador y gratificante el comprobar que la pasión por la Palabra de Dios es contagiosa, se comparte, y anima a continuar en esta labor tan importante e irrenunciable.

Javier Velasco-Arias

viernes, 20 de junio de 2014

Convivir con la Palabra

El pasado sábado 14 de junio tuvo lugar una convivencia bíblica en Montserrat como actividad de final de curso de los grupos bíblicos que están federados en la «Escuela de Animación Bíblica de Barcelona». Si en el final del curso pasado la actividad fue visitar Tarragona y su Museo Bíblico, este curso la propuesta nos ha llevado a Montserrat y su Museo Bíblico.
La convivencia de este año, como todos nuestros actos, estaba abierta a cualquier persona, que aunque no participe de un grupo bíblico concreto, tenga interés en participar en una actividad de animación bíblica. El número de inscripciones superó el del año pasado, siendo 53 los inscritos.
La mañana del sábado estábamos convocados delante de la Parroquia de la Mare de Déu de la Medalla Miraculosa (sede de la Escuela), dispuestos a iniciar el viaje en autocar. Por causas totalmente ajenas a la organización la salida en autocar se demoró en exceso; sin embargo los participantes mostraron una paciencia «religiosa». Aún así, el cambio de horario lejos de ser un problema insalvable se convirtió en la oportunidad de poder celebrar la Eucaristía en el marco excepcional de la Capilla del Camerín de la Mare de Déu, lo que además permitió vivir la celebración de una manera más cercana e íntima.
A continuación tuvo lugar la visita guiada al Museu Bíblic, que fue de gran interés y amenidad. En primer lugar por la dinámica sencilla y motivadora que le imprimió nuestra joven y entusiasta guía. Y en segundo lugar por la cantidad e importancia de las piezas arqueológicas que pudimos contemplar en las diferentes salas. Desde la dedicada a la milenaria cultura egipcia, pasando por las de Grecia y Roma, hasta llegar a las salas dedicadas al también milenario pueblo de Israel y a la obra cumbre de esta cultura judía y después cristiana: la Biblia. Sobre esta tuvimos la posibilidad de visionar un audiovisual sumamente clarificador que analizaba las distintas partes de la Biblia, su contexto geográfico-histórico, con paisajes y esquemas de gran atractivo. Después del audiovisual visitamos las estancias del Museo que no están abiertas al público en general.
Terminada la visita al Museo, de una hora y media de duración, se dispuso de tiempo suficiente para que con entera libertad cada uno pudiera elegir cómo y dónde comer.
Hacia las 15:30h. nos reunimos todos de nuevo en la misma Capilla del Camerín de la Mare de Déu, donde dedicamos un buen tiempo a orar con la Palabra por medio del método de la Lectio Divina, dirigida por el biblista Javier Velasco-Arias. El texto escogido fue del libro de los Hechos de los Apóstoles (1,12-14), en dónde se describe que tras la Ascensión, los Apóstoles volvieron a Jerusalén y, junto con María la Madre de Jesús y otras mujeres, permanecieron en oración en el Cenáculo (a la espera del Espíritu Santo). La Lectio Divina se desarrolló en sus diferentes partes de Lectio, Meditatio, Oratio y Contemplatio.
A continuación, pudimos gozar de un rato de tiempo libre y convivencia fraterna, tras lo cual viajamos de vuelta a Barcelona, completando así un día dedicado a la Palabra y al modelo de escucha de María.
Jaime Olóndriz
Animador bíblico

martes, 3 de junio de 2014

Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

El pasado 28 de mayo tuvo lugar la clausura y entrega de premios del «XIV Concurso Bíblico de Cataluña para universitarios», que este año ha tenido como lema inspirador: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (Mc 8,29).

Estaban convocados los alumnos universitarios a presentar ensayos, de forma personal o grupal, relacionados con el título del concurso y que pusiese en paralelo los estudios que están cursando y la Biblia. El número de participantes ha sido de 55 alumnos. Una cifra modesta, pero esperanzadora. No podemos perder de vista que el trabajo propuesto añade un esfuerzo a las múltiples actividades que tienen los estudiantes universitarios, además de otros condicionantes.

La pastoral universitaria, en este caso llevada a cabo por SAFOR-UAB (Servicio de Asistencia y Formación Religiosa en la Universidad Autónoma de Barcelona), está dando sus frutos. Y si añadimos este concurso anual bíblico, constatamos la centralidad de la Biblia en la Pastoral Universitaria; una centralidad a la que está llamada toda la pastoral, sin excepción.
 La clausura del acto, que tuvo lugar en las dependencias de la Catedral del Espíritu Santo, de Terrassa, estuvo presidida por Mns. José Ángel Saiz Meneses. Y contó con la presencia en la mesa del Sr. Jaume Vernet, representado a la FCC (Federación de Cristianos de Cataluña), responsable del concurso; a Mn. Josep Monfort, actual consiliario del SAFOR-UAB; y a los tres miembros del jurado: P. Rudolf Puigdollers, P. Antoni Pou y Sr. Javier Velasco-Arias.

Los premios han correspondido: el primero a María Pérez García-Baquero, el segundo a Alicia Díaz del Río y el tercero a Pere Carreras e Ignasi Drudis. Enhorabuena a todos ellos y felicidades por su interesantísimo trabajo bíblico.

El acto se clausuró con una eucaristía, celebrada en la catedral de Terrassa y presidida por Mns. José Ángel Saiz, concelebrada con el obispo auxiliar Mns. Salvador Cristau y los presbíteros presentes. Después de la eucaristía se invitó a todos los presentes, en el atrio de entrada de la catedral, a un aperitivo.

Es de justicia reseñar que el concurso bíblico anual, avalado por la «Federación de Cristianos de Cataluña», no se limita al mundo universitario, sino que llega al mundo de la escuela, con una participación generosa. Este año la participación del concurso bíblico, en sus diferentes versiones, ha sido de 63.456 niños y jóvenes de escuelas y parroquias de Cataluña.

Ha sido una espléndida ocasión de enraizar la Biblia en la pastoral, de llevar la Palabra de Dios al mundo de la educación: de la escuela, de la catequesis, de la Universidad… Y con un tema sugerente: la figura y la persona de Jesús de Nazaret, centro de nuestra fe.

Javier Velasco-Arias

lunes, 21 de abril de 2014

Fe y creer bíblicos

Cuantos de nosotros entendemos la fe y el creer como la adhesión a una serie de verdades o enunciados que pertenecen a una creencia religiosa, filosófica o a una persona o institución determinada. Un asentimiento psicológico, cognitivo y afectivo a una doctrina o ideología. El creer en la Biblia no es exactamente eso; es –antes que nada– fidelidad, lealtad, confianza en alguien, que habitualmente se refiere al Dios de Israel, a Yahvé.
Bruce J. Malina, uno de los principales representantes de la aproximación a la Biblia desde las ciencias sociales (The Context Group), entiende la fe bíblica desde esta perspectiva: «las palabras "fe", "tener fe" y "creer" se refieren al "imán social" que une a las personas entre sí, es decir, a una conducta marcada por la lealtad, la entrega y la solidaridad, una conducta manifiestamente social y emocional […]. Por regla general, sin embargo, esta lealtad va dirigida al Dios de Israel»
Fidelidad y verdad son dos realidades que siempre van enlazadas en la fe de Israel. Dios es el siempre fiel, el verdadero. El pueblo de Dios, el creyente bíblico ha de mantenerse fiel a este Dios. Toda la Biblia es un testimonio de fe: de un Dios fiel y de un pueblo del que se espera fidelidad como respuesta.
El verbo hebreo creer (aman) aparece en 137 ocasiones en la Biblia hebrea. Los diversos textos que encontramos nos permiten reconocer el sentido de la expresión; incluso la forma de traducir este verbo nos puede ayudar.
Podemos ver una pequeña selección de ellos:
Moisés y Aarón fueron y reunieron a las autoridades de Israel.
Aarón repitió todo lo que el Señor había dicho a Moisés, y éste realizó los signos ante el pueblo.
El pueblo creyó, y al oír que el Señor se ocupaba de los israelitas y se fijaba en su opresión, se inclinaron y se postraron.
 (Ex 4,29-31).
Aquí el «creer» es fiarse, poner su confianza en las palabras de Moisés y Aarón y, por supuesto, fiarse de Yahvé. Los signos, en esta ocasión, ayudan a esta confianza. El pueblo se inclina, se postra ante el Señor, como señal de fidelidad, de acatamiento.
El Señor bajó en la columna de nube y se colocó a la entrada de la tienda, y llamó a Aarón y María. Ellos se adelantaron y el Señor les dijo: Escuchad mis palabras: Cuando entre vosotros hay un profeta del Señor, me doy a conocer a él en visión y le hablo en sueños; no así a mi siervo Moisés, el más fiel de todos mis siervos. (Nm 12,5-7).
El narrador bíblico pone en boca del Dios de Israel esta alabanza a Moisés: Moisés es el hombre de confianza del Señor, el más fiel. Aquí el verbo aman es entendido en el sentido de «es el más fiel», mejor que el que «cree» o «tiene fe». Moisés, frente a sus hermanos Aarón y Mariam, incluso todo el pueblo, es en quien Dios puede confiar, sin fisuras.
Yo me nombraré un sacerdote fiel, que hará lo que yo quiero y deseo; le daré una familia estable y vivirá siempre en presencia de mi ungido. (1Sam 2,35).
El sacerdote Elí ha de escuchar que Yahvé nombrará un sacerdote fiel, Samuel, que aún es un niño, contrariamente a lo que hacen él y sus hijos. Traducir por un sacerdote «creyente» o que «cree» no tendría sentido. La fe es fidelidad, es lealtad, es alguien que actúa según el plan de Dios.
El que quiera felicitarse en el país, se felicitará con el Dios veraz; el que quiera jurar en el país, jurará por el Dios veraz. Sí, se olvidarán las angustias del pasado y hasta de mi vista desaparecerán. (Is 65,16).
Dios es «veraz». Aquí sería un absurdo entender aman por «creyente» aplicado a Dios. La fe, consecuentemente, también significa vivir en verdad, de forma coherente, como el Señor, que siempre es veraz.
Hemos podido comprobar, aunque sea someramente, que la fe y el creer en el mundo de la Biblia, concretamente del Antiguo Testamento y, también, por extensión, podríamos aplicarlo al Nuevo, tiene un sentido muy concreto, que a veces se aparta de nuestra comprensión habitual.
La persona creyente, quien tiene fe, es ante todo alguien que se fía de Dios, quien ha puesto en Él toda su confianza. Es, también, el siempre fiel, quien guarda fidelidad a su Señor, a Dios. Alguien que vive según verdad, es auténtico, en quien se puede confiar.
Espero que esta perspectiva nos ayude a vivir de forma más auténtica nuestra fe, de hombres y mujeres del siglo XXI, y no la confundamos con una simple adhesión a una lista de enunciados.
Javier Velasco-Arias