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domingo, 26 de junio de 2016
Presentación del libro: «La llaga de Dios»
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lunes, 20 de julio de 2015
La Biblia viajera
Las catequistas de segundo curso de catequesis de comunión hemos llevado a la práctica la siguiente actividad con el objetivo de introducir la Biblia en las familias, creando el hábito de leerla, descubrirla y hacerla viva en su día a día.
Cada grupo de catequesis está formado por un catequista, siete u ocho niños y una Biblia didáctica adaptada a la edad (La Biblia Viajera).
Al finalizar cada una de las sesiones, un niño del grupo se lleva a casa la Biblia con unas consignas. Primeramente, leer en casa una cita determinada pensada por el catequista y relacionada con el tema de la sesión. A continuación se le pide que escriba en una cartulina de color, lo que ha entendido o que le ha gustado más de la cita.
En la siguiente sesión, el niño explicará la cita que le ha tocado, ayudado por el catequista, por lo que se beneficia todo el grupo, tanto en cuanto al contenido como al mensaje.
Al finalizar el curso, el catequista recoge todas las cartulinas escritas por los niños y se pegan, junto con las del resto de grupos, en un papel grande y se cuelgan en la pared cerca del altar. Los días de las comuniones este trabajo formará parte de la celebración.
El resultado ha sido muy positivo debido a que el niño percibe como premio el llevarse la Biblia a casa, y el trabajo de reflexión que se obtiene a nivel individual y de grupo.
Hemos detectado cómo ha mejorado la actitud hacia la lectura de la Biblia así como el conocimiento sobre ella. Genera saber, duda y diálogo para las sesiones de catequesis. Por otra parte, las familias se responsabilizan y mayoritariamente comparten la lectura con sus hijos. Es una oportunidad para que la Biblia sea transmisora de la Palabra de Dios.
Eva Torres
Catequista en la Parroquia Mare de Déu de Montserrat,
Sant Boi (Barcelona)
Cada grupo de catequesis está formado por un catequista, siete u ocho niños y una Biblia didáctica adaptada a la edad (La Biblia Viajera).
Al finalizar cada una de las sesiones, un niño del grupo se lleva a casa la Biblia con unas consignas. Primeramente, leer en casa una cita determinada pensada por el catequista y relacionada con el tema de la sesión. A continuación se le pide que escriba en una cartulina de color, lo que ha entendido o que le ha gustado más de la cita.
En la siguiente sesión, el niño explicará la cita que le ha tocado, ayudado por el catequista, por lo que se beneficia todo el grupo, tanto en cuanto al contenido como al mensaje.
Al finalizar el curso, el catequista recoge todas las cartulinas escritas por los niños y se pegan, junto con las del resto de grupos, en un papel grande y se cuelgan en la pared cerca del altar. Los días de las comuniones este trabajo formará parte de la celebración.
El resultado ha sido muy positivo debido a que el niño percibe como premio el llevarse la Biblia a casa, y el trabajo de reflexión que se obtiene a nivel individual y de grupo.
Hemos detectado cómo ha mejorado la actitud hacia la lectura de la Biblia así como el conocimiento sobre ella. Genera saber, duda y diálogo para las sesiones de catequesis. Por otra parte, las familias se responsabilizan y mayoritariamente comparten la lectura con sus hijos. Es una oportunidad para que la Biblia sea transmisora de la Palabra de Dios.
Eva Torres
Catequista en la Parroquia Mare de Déu de Montserrat,
Sant Boi (Barcelona)
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lunes, 8 de junio de 2015
Los caminos de la Animación Bíblica
Os invitamos a participar el sábado 27 de junio, a las 17h,
en el último acto de Celebración del 10º aniversario de la
«Escola d'Animació Bíblica de Barcelona»
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Quique Fernández
jueves, 5 de diciembre de 2013
50 años de la Sacrosanctum Concilium y la Biblia
El 4 de diciembre de 1963, ahora hace cincuenta años, se
aprobaba el primer documento del Concilio Vaticano II, la Constitución sobre la Sagrada Liturgia «Sacrosanctum
Concilium».
La reforma litúrgica tuvo su fundamento y guía en este
documento conciliar. Es uno de los frutos más claros del Vaticano II la
revisión y puesta al día de la liturgia de la Iglesia , gracias a la Sacrosanctum Concilium.
Junto al uso de las lenguas vernáculas en la liturgia latina, el hito más
importante consistió en la adecuación de las lecturas bíblicas que se hacen en la Eucaristía , así como en
el resto de sacramentos y actos litúrgicos.
No sólo significó el que el Pueblo de Dios pudiese escuchar la Palabra de Dios en su
lengua materna (que es un logro importantísimo e irrenunciable), sino, al mismo
tiempo, el que en las eucaristías se hiciese una lectura semicontinuida de los
evangelios y de otros textos bíblicos.
«En las celebraciones sagradas debe haber lectura de la Sagrada Escritura
más abundante, más variada y más apropiada» (n. 35.1), exhortaba el documento
conciliar. Esto se ha traducido en un mayor conocimiento de la Biblia por parte de los
fieles, que pueden disfrutar de los textos evangélicos, de las cartas
apostólicas y de muchos textos del Antiguo Testamento en la Liturgia.
«A fin de que la mesa de la Palabra de Dios se prepare con
más abundancia para los fieles ábranse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia , de modo que, en un
período determinado de años, se lean al pueblo las partes más significativas de
la Sagrada Escritura »
(n. 51). Hay una exhortación a que, en la reforma litúrgica, se tenga en cuenta
la necesidad de conocer y meditar, por parte de todos, el gran tesoro de la Palabra de Dios, contenido
en la Biblia ,
en el Antiguo y en el Nuevo Testamento.
En la misma línea se encarece a los predicadores a que sean
los textos sagrados de la
Escritura los que ilustren la homilía, en los diversos actos
litúrgicos, incluida la
Eucaristía : «Se recomienda encarecidamente, como parte de la
misma Liturgia, la homilía, en la cual se exponen durante el ciclo del año
litúrgico, a partir de los textos sagrados, los misterios de la fe y las normas
de la vida cristiana» (n. 52)
Y es que la
Palabra de Dios ha de ser familiar a todo el Pueblo de Dios:
«Ordénense las lecturas de la Sagrada Escritura de modo que los tesoros de la
palabra divina sean accesibles, con mayor facilidad y plenitud» (n. 92.a). La
liturgia se ha de convertir en el «trampolín», a través del cual los fieles se
han de «zambullir» plenamente en la
Palabra de Dios.
Fue la Sacrosanctum Concilium la primera que
declaró la «sacramentalidad» de la
Palabra de Dios: «(Cristo) está presente en su palabra, pues
cuando se lee en la Iglesia
la Sagrada Escritura, es El quien habla» (n. 7). La Palabra de Dios proclamada
ante la asamblea creyente se convierte en presencia del mismo Jesucristo. Por
esta razón, en la celebración eucarística no se puede separar o priorizar
ninguna de las dos partes principales: «Las dos partes de que costa la Misa , a saber: la Liturgia de la Palabra y la Eucaristía , están tan
íntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto. Por esto el Sagrado
Sínodo exhorta vehemente a los pastores de almas para que en la catequesis
instruyan cuidadosamente a los fieles acerca de la participación en toda la
misa, sobre todo los domingos y fiestas de precepto» (n. 56).
Aún el camino por recorrer aún es largo, para que el pueblo
fiel conozca, se enamore, medite, ore, estudie… la Palabra de Dios; el paso
dado por el documento conciliar Sacrosanctum Concilium, del que ahora
celebramos su cincuenta aniversario, es de gigante. Nada más nos queda caminar
en la misma dirección.
Javier Velasco-Arias
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miércoles, 19 de junio de 2013
Celebración de la fiesta de san Pablo
Librería Paulinas, Escuela de Animación Bíblica de Barcelona y Grupo Bíblico y Misionero “Cinco panes y dos peces” os invitan a:
Celebración de San Pablo
Documental «Pablo, de Tarso al mundo»
Documental «Pablo, de Tarso al mundo»
presentado y comentado por Javier Velasco-Arias, biblista
y, después, Eucaristía de la Celebración de San Pablo
y, después, Eucaristía de la Celebración de San Pablo
Día y Hora:
Sábado 29 de junio de 2013, a las 18h.
Sábado 29 de junio de 2013, a las 18h.
Lugar: Librería Paulinas.
Rda. Sant Pere 19. Barcelona
Tel.: 933 011 488
Rda. Sant Pere 19. Barcelona
Tel.: 933 011 488
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lunes, 25 de junio de 2012
San Pablo, animador de la Palabra
Librería Paulinas, Escuela de Animación Bíblica de Barcelona
y Grupo Bíblico y Misionero «Cinco panes y dos peces»
os invitan a:
Celebración de San Pablo
Conferencia Bíblica «San Pablo, animador de la Palabra»
por Pedro Ignacio Fraile Yécora, biblista
y Eucaristía de la Celebración de San Pablo
Día y Hora:
Sábado 30 de junio de 2012 a las 18 h
Lugar:
Librería Paulinas.
Rda. Sant Pere 19. Barcelona
Tel.: 933 011 488
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viernes, 1 de junio de 2012
Jesús es la Palabra que anima
ESCUELA DE ANIMACIÓN BÍBLICA DE BARCELONA
CONVIVENCIA BÍBLICA "JESÚS ES LA PALABRA QUE ANIMA"
Día: Sábado 16 de junio de 10 a 19 h
Lugar: Parroquia de la Milagrosa (Consell de Cent 110-118)
Programa:
Sala Jerusalem (Consell de Cent 110)
10:00 Acogida y Oración
10:30 Charla "Jesús es la Palabra que anima" (Javier Velasco-Arias)
11:30 Dinámica "Animadores de la Palabra en la Biblia" (Enrique Grau y Jaime Olondriz)
Capilla del Santísimo (Consell de Cent 114)
12:30 Lectio Divina (Emilio Pérez)
13:15 Eucaristía
14:00 Comida
Sala Jerusalem (Consell de Cent 110)
15:30 Película "La fuerza del honor"
17:30 Charla "Biblia y verano (Yo sé que este verano te vas a enamorar)" (Quique Fernández)
Para más información:
Quique Fernández tel. 652 07 88 68 - quimil66@yahoo.es
Javier Velasco-Arias jvelascoa@gmail.com
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domingo, 18 de marzo de 2012
Primeras Jornadas de Animación Bíblica en Madrid
| Vista aérea de Madrid |
El pasado domingo 4 de marzo se clausuraban las Primeras Jornadas Bíblicas organizadas por la «Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo» en torno a la Verbum Domini con la eucaristía presidida por el padre Cándido, párroco de Jesús de Nazaret de Madrid. El padre Cándido abrió las puertas de la parroquia a la Escuela con toda generosidad y, juntamente con el padre Sebastián, asumió la tarea de anunciar la celebración de las Jornadas por todo su arciprestazgo. Desde aquí nuestro agradecimiento para ambos y su comunidad de religiosos de la Sagrada Familia de Nazaret.
Las Jornadas comenzaron a las diez de la mañana del sábado en el salón parroquial. Pepe Pedregosa, Coordinador de la «Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo», presentó al Padre provincial de la Sociedad de San Pablo, P. Antonio Maroño, que nos explicó cómo las Jornadas querían ser una participación del carisma del P. Alberione, su fundador, a todos en el contexto de la preparación del centenario de la fundación de la Familia Paulina (2014). Pepe Pedregosa nos habló del diálogo entre Dios y el hombre. Explicó este diálogo sirviéndose del esquema básico de un proceso de comunicación, en el que Dios sería el emisor y el hombre el receptor. Nos habló de canales, códigos… y, sobre todo, de que la comunicación de Dios pide una respuesta al hombre.
El profesor de Sagrada Escritura Javier Velasco, llegado desde Barcelona para las Jornadas, desarrolló el tema: La lectura de la Biblia en la Iglesia. Insistió en la importancia de los métodos historicocríticos para comprender bien lo que Dios quiere decirnos a través de textos muy alejados de nuestro tiempo y de nuestra cultura, aunque la lectura creyente siempre haya que hacerla en el contexto de la fe de la Iglesia. Se le preguntó cómo podríamos iniciarnos en el estudio de la hermenéutica bíblica y sugirió la lectura del libro de TOSAUS, El octógono sagrado: Breve introducción a la Biblia en cuatro lecciones, ed. Verbo Divino, 2005.
Concepción González, de las Pías Discípulas del Divino Maestro y especialista en Liturgia, nos descubrió la centralidad de la Palabra en todas las celebraciones litúrgicas. Subrayó la presencia real de Cristo cuando se proclama la Palabra en la celebración e insistió en la importancia de estudiar la Liturgia, de participar con frecuencia en ella y de la capacitación técnica de todos los que prestan en ella algún servicio.
Las Jornadas comenzaron a las diez de la mañana del sábado en el salón parroquial. Pepe Pedregosa, Coordinador de la «Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo», presentó al Padre provincial de la Sociedad de San Pablo, P. Antonio Maroño, que nos explicó cómo las Jornadas querían ser una participación del carisma del P. Alberione, su fundador, a todos en el contexto de la preparación del centenario de la fundación de la Familia Paulina (2014). Pepe Pedregosa nos habló del diálogo entre Dios y el hombre. Explicó este diálogo sirviéndose del esquema básico de un proceso de comunicación, en el que Dios sería el emisor y el hombre el receptor. Nos habló de canales, códigos… y, sobre todo, de que la comunicación de Dios pide una respuesta al hombre.
El profesor de Sagrada Escritura Javier Velasco, llegado desde Barcelona para las Jornadas, desarrolló el tema: La lectura de la Biblia en la Iglesia. Insistió en la importancia de los métodos historicocríticos para comprender bien lo que Dios quiere decirnos a través de textos muy alejados de nuestro tiempo y de nuestra cultura, aunque la lectura creyente siempre haya que hacerla en el contexto de la fe de la Iglesia. Se le preguntó cómo podríamos iniciarnos en el estudio de la hermenéutica bíblica y sugirió la lectura del libro de TOSAUS, El octógono sagrado: Breve introducción a la Biblia en cuatro lecciones, ed. Verbo Divino, 2005.
Concepción González, de las Pías Discípulas del Divino Maestro y especialista en Liturgia, nos descubrió la centralidad de la Palabra en todas las celebraciones litúrgicas. Subrayó la presencia real de Cristo cuando se proclama la Palabra en la celebración e insistió en la importancia de estudiar la Liturgia, de participar con frecuencia en ella y de la capacitación técnica de todos los que prestan en ella algún servicio.
Quique Fernández, coordinador de la «Escuela de Animación Bíblica de Barcelona», compartió con nosotros su larga experiencia como catequista y animador bíblico. Nos habló de La Palabra en la vida de la Iglesia. Todos comprendimos la necesidad de «tocar» la Biblia, abrirla y leerla con frecuencia para seguir a Cristo fielmente y construir Iglesia.
Rafa Chavarría, biblista y director del área de Biblia de la «Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo», desarrolló el tema La Palabra en el anuncio y misión de la Iglesia. Siguiendo la Verbum Domini, insistió en que la evangelización se fundamenta en la obra de la Palabra encarnada y es consecuencia del Bautismo.
Rafa Chavarría, biblista y director del área de Biblia de la «Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo», desarrolló el tema La Palabra en el anuncio y misión de la Iglesia. Siguiendo la Verbum Domini, insistió en que la evangelización se fundamenta en la obra de la Palabra encarnada y es consecuencia del Bautismo.
Emilio Pérez, animador bíblico de la Escuela de Barcelona, nos explicó el método de la Lectio Divina glosando los cuatros peldaños de la Scala claustralium que el gran prior de la Cartuja Guigo II desarrolló en una carta de 1173.
La tarde del sábado terminó en la capilla de la parroquia, donde otro animador bíblico de la misma Escuela, Enrique Grau, dirigió un rato de Lectio Divina, durante el cual nos aplicamos a la Lectio, la Meditatio, la Oratio y la Contemplatio.
El domingo volvimos a reunirnos en el salón de la parroquia Jesús de Nazaret y Pedro Barrado, biblista y director de la Escuela Juan XXIII de las Hermandades del Trabajo, se centró en los números 99 – 108 de la exhortación apostólica: Palabra de Dios y compromiso en el mundo. Destacó los textos bíblicos que cita el Papa y nos hizo caer en la cuenta de que sólo uno de ellos es del Antiguo Testamento: Sab 2, 23-24. Así que comentó los diversos ámbitos de la evangelización (jóvenes, inmigrantes, pobres…) desde el Antiguo Testamento.
El domingo volvimos a reunirnos en el salón de la parroquia Jesús de Nazaret y Pedro Barrado, biblista y director de la Escuela Juan XXIII de las Hermandades del Trabajo, se centró en los números 99 – 108 de la exhortación apostólica: Palabra de Dios y compromiso en el mundo. Destacó los textos bíblicos que cita el Papa y nos hizo caer en la cuenta de que sólo uno de ellos es del Antiguo Testamento: Sab 2, 23-24. Así que comentó los diversos ámbitos de la evangelización (jóvenes, inmigrantes, pobres…) desde el Antiguo Testamento.
La última ponencia de las Jornadas corrió a cargo de Pepe Pedregosa, que destacó la importancia de poner todos los medios de nuestra cultura técnica al servicio de la comunicación de la Palabra y nos invitó a navegar por el ciberespacio y a usar carteles, cine, etc. en las catequesis bíblicas.
Las Jornadas llegaban a su fin. Se nos habían abierto caminos nuevos para profundizar en el conocimiento de la Biblia y en la oración con ella. Todos participamos en la eucaristía dominical, ávidos de escuchar la Palabra y celebrarla, de cantar himnos de acción de gracias y de compartir el pan partido. El P. Cándido exhortó a todos en su homilía a subir con Jesús al monte, a contemplar en las Escrituras su rostro transfigurado y a dejar que esa luz ilumine siempre nuestras vidas. Finalizó la eucaristía y acabaron las Jornadas. Nos despedimos los unos de los otros con el compromiso de permanecer en contacto por la Lectio Divina y todos los medios a nuestro alcance, pues sabíamos que este fin de semana habíamos construido Iglesia y debíamos seguir en la tarea.
Las Jornadas llegaban a su fin. Se nos habían abierto caminos nuevos para profundizar en el conocimiento de la Biblia y en la oración con ella. Todos participamos en la eucaristía dominical, ávidos de escuchar la Palabra y celebrarla, de cantar himnos de acción de gracias y de compartir el pan partido. El P. Cándido exhortó a todos en su homilía a subir con Jesús al monte, a contemplar en las Escrituras su rostro transfigurado y a dejar que esa luz ilumine siempre nuestras vidas. Finalizó la eucaristía y acabaron las Jornadas. Nos despedimos los unos de los otros con el compromiso de permanecer en contacto por la Lectio Divina y todos los medios a nuestro alcance, pues sabíamos que este fin de semana habíamos construido Iglesia y debíamos seguir en la tarea.
Rafa Chavarría
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jueves, 1 de diciembre de 2011
El animador bíblico en la Parroquia (1): La Palabra de Dios en los Sacramentos y la oración
Quizá lo primero que debería hacer al empezar
este artículo es explicar que es lo que entiendo por animador bíblico. O aún
mejor, rogando algo de paciencia al lector, empezaré por lo que no es (aunque
muchas veces sea como se presenta). Vamos a ello.
Muchas veces se presenta la animación bíblica como
la tarea de animar la Biblia. Permitidme que la sola idea me produzca una
sonrisa no exenta de algo de ironía. ¿Pero es que alguien piensa realmente que
la Biblia esta “desanimada” o que es poco dinámica y necesita de alguien como
yo, como nosotros, para animarla o dinamizarla? ¡Claro que no! Cuando hablamos
de Animación Bíblica y de animadores bíblicos, hablamos de cristianos que se
dejan animar por la Biblia y que colaboran en que la Biblia anime toda la
pastoral. Es
decir que es la Biblia la que anima. Parece fácil de aceptar y lógico de
entender si en lugar de “Biblia” decimos “Palabra de Dios”. O sea, que es la Palabra
de Dios la que me anima, la que nos anima y la que debe animar toda nuestra
pastoral.
Pero ¡mira que es fácil decirlo! Pero… ¿y qué
podemos hacer en nuestras comunidades parroquiales para que eso, que suena tan
bien, sea posible?
Quisiera compartir con vosotros el cómo se
puede empezar a colaborar en que la Biblia anime nuestra comunidad parroquial.
Alguno podría pensar que lo primero que hay
que hacer es que la parroquia ofrezca catequesis, charlas o conferencias,
bíblicas. Y, desde luego, hay que hacerlo. A eso le dedicaremos la segunda
parte del articulo. Pero, tan importante como ello, y por lo que yo quisiera
empezar, es por redescubrir el que la Palabra de Dios tiene ya en nuestras
comunidades una presencia imprescindible de la que no siempre somos
conscientes.
La Palabra de Dios está presente en todos los
sacramentos de la Iglesia. La predicación en los Bautismos, Matrimonios y, por
supuesto, Eucaristías debe acentuarla y remarcarla de tal manera que el primer
animador bíblico de la comunidad parroquial debe ser el sacerdote. Pero no sólo
él. La animación bíblica debe llegar a la formación de los lectores. Hay textos
bíblicos a los que solo se les puede dar sentido con una buena lectura que
requiere algo de conocimiento bíblico. La preparación de lectores, por tanto,
requiere algo más que saber leer.
Podríamos hablar también, por extensión, de las
moniciones anteriores a las lecturas. Se sabe que los hay firmes defensores de
ellas y también convencidos detractores de ellas. No es este el espacio para su
defensa. Pero sí para apuntar que si se decide apostar por ellas han de cumplir
su misión. No se trata de resumir lo que las lecturas nos van a decir. Tampoco
de componer una relectura de la Palabra. ¡Dios nos libre! Ni tampoco deben
servir como una posibilidad de colar, como quien no quiere la cosa, tres
homilías “por el precio” de una. Lo que sí requieren es un buen conocimiento de
la Palabra para confeccionarlas. Y, cómo no, también una cierta intuición de
quienes y cómo son los receptores de esas moniciones. Y, al igual que las
lecturas, también necesitan lectores (monitores) que den sentido a lo leído. Es
por ello que parece lógico que tales monitores, al igual que los lectores, se
formen en la Palabra de Dios.
Junto a los sacramentos, también en nuestras
parroquias tenemos otros momentos en que la Palabra de Dios debe animar a
nuestra comunidad. De una manera especial, pienso en la oración. Qué pocas
veces pensamos, por ejemplo, en que el Rosario que se reza diariamente en
muchas de nuestras parroquias es también una oración bíblica. Sí, ¿o acaso no
es Palabra de Dios el Padrenuestro, o gran parte del Avemaría? ¿O no lo son,
también, los misterios que se contemplan? Tan solo con hacer una buena lectura
de los textos del Evangelio, que nutren y dan sentido al Rosario, ya estaríamos
contribuyendo a una buena presencia de la Palabra en un acto diario de la
parroquia.
Por supuesto que la animación bíblica requiere
también una oferta de Lectura Orante de la Palabra, la Lectio Divina.
Será semanal o será mensual… Será del texto del evangelio dominical o lo será
de un libro bíblico que hayamos escogido… ¡pero será! Al principio la oferta puede ser de lo más
sencilla. De lo que se trata es de orar con la Palabra. Por tanto no requiere
de animadores bíblicos experimentados. Más bien de lo que estamos hablando es de
qué el animador bíblico vaya creciendo a la vez que va creciendo la comunidad.
Me permito añadir una experiencia personal muy
concreta. Desde hace años ofrezco a mi parroquia la sencilla elaboración de
unos exámenes de conciencia bíblicos para las celebraciones penitenciales de
adviento y cuaresma. Desde entonces nos han iluminado exámenes de conciencia
basados en la figura de nuestra Madre María, en las actitudes de la Sagrada
Familia, con los pasajes del Hijo Pródigo o de El Buen Samaritano, con las
preguntas que Jesús formula en el Evangelio, con fragmentos de la Carta de San
Pablo a los Romanos… Es, simplemente, otra manera de que la Palabra de Dios, la
Biblia, anime toda nuestra pastoral.
Quique Fernández
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lunes, 7 de marzo de 2011
Desde Fortaleza, Brasil
Quiero contaros algo de mi vida, especialmente el viaje del fin de semana pasado que estuve por unos parajes que había oído nombrar muchas veces, pero que nunca había visitado.
El fin de semana pasado viajé a Açailândia para un encuentro bíblico de fin de semana. El sábado por la mañana tuve un encuentro con los Ministros de la Palabra que quieren tener un refuerzo bíblico. Son ocho personas que participan de los encuentros de la diócesis de la preparación para ministros de la Palabra pues son unas treinta comunidades... y los sacerdotes son pocos, dos y no dan abasto a celebrar en todas las comunidades, entonces los laicos y dos hermanos misioneros combonianos ayudan en la celebración dominical de la Palabra. El encuentro fue muy bonito, aunque no todos, por varias razones, pudieron estar presentes. Pero hicimos una presentación del camino formativo que están llevando a cabo y los tres encuentros que podríamos tener para un refuerzo y conocimiento mayor de la Palabra de Dios, para tener familiaridad con la Palabra que nos da vida, luz y alegría. A continuación les presenté las posibilidades concretas, la metodología que suelo usar en los encuentros y el guión que podríamos llevar a cabo. Empezamos por abrir el Curso también para otras personas que podrían aprovechar de la formación y lo vieron muy bien. Así que programamos dos encuentros, uno para mayo y otro para septiembre, teniendo la posibilidad de concluir con un tercero en noviembre. Luego tuvimos la jornada de profundización de la Campaña de la Fraternidad, que consiste en lo siguiente: cada año la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil escoge un tema prioritario y urgente que se va a trabajar en todas las diócesis de Brasil a partir de la cuaresma. Cada año tiene un tema y un lema. El de este año es Fraternidad y vida en el Planeta, con el lema: «La creación gime con dolores de parto». Hubo la presentación de algunos videos sobre el tema. Talleres, tres, que trabajaron una dimensión concreta y fue complementado en plenario. Eso correspondía al VER (seguimos el método: ver, juzgar y actuar). El segundo momento correspondiente al juzgar me correspondía a mí. Así que vimos lo que dice la Biblia sobre la ecología, el medio ambiente y la vida en el planeta. Tuvimos dos momentos específicos de hora y media cada uno. En el primero, trabajamos el primer relato de la creación que encontramos en Génesis 1,1-4a: la creación en siete días. Hice una introducción al tema y pedí a dos personas que pausadamente leyeran el texto como si fuera un poema, haciendo las pausas correspondientes después de cada día de la creación, para que percibieran la belleza y la armonía del poema, solamente al escucharlo. Les pedí que se fijasen en dos cosas que les había llamado la atención y si tenían alguna pregunta o duda sobre el texto que habían escuchado. Motive la participación de cinco personas a que hicieran preguntas. Entablamos un buen dialogo que hasta el tiempo marcado se nos quedó corto. Decir que eran 150 personas las que participaron del encuentro.
El domingo por la mañana tuve la segunda intervención sobre Gn 2,4b-25: el segundo relato de la creación, Hicimos lo mismo. Hice una introducción dibujando el mapa del Antiguo Oriente Próximo en la pizarra. Les recordé el viaje de Abrahán saliendo de Ur de Caldea hasta Harán, la siguiente etapa en Canaán, ida para o Egipto, opresión en Egipto, liberación camino por el desierto hasta Tierra Prometida... La Conquista de Jerusalén por Nabucodonor y el exilio en Babilonia... A continuación hicimos la lectura, participación de cinco o seis personas... comentario, diálogo y aclaración de algunas preguntas o dudas. Fue realmente rica la participación de la gente y quedaron muy contentos.
Por la tarde di una vuelta por la ciudad de Piquiá, la realidad de las siderúrgicas que causan problemas de salud por la cuestión de la polución atmosférica y enfermedades de carácter pulmonar sobre todo. Celebré la misa en la comunidad de santa Lucía. La iglesia estaba abarrotada de gente. Fue muy participada, cantada. Hicimos una lectura de la carta que los Obispos del Estado del Marañón enviaron a todas las comunidades y después una cena para celebrar nuestro encuentro, una cosa sencilla pero muy agradable. De allí volvimos a Açailândia pues el día siguiente tenía que madrugar, aunque tardamos en acostarnos porque había llegado un laico misionero comboniano español, casado con una mujer brasileña y nos estaban esperando. Charlamos un poco, compartimos un momento y a descansar.
El lunes tome una van o furgoneta hasta Emperatriz, una hora y media de viaje, siguiendo para Balsas que está a seis horas y media de distancia, porque la carretera está bastante mala y en algunos trechos hay que ir casi parados...
Aquí quería programar una semana bíblica que vamos a tener en el mes de septiembre, dimos las primeras sugerencias y participe de una reunión que tenían en el centro de defensa de la vida. Allí supimos que el obispo de Balsas estaba en el hospital y pasamos a hacerle una visita. Se encontraba bien. Había ido porque tenía sospecha de dengue, pero parece que fue descartada por la doctora y que se trataría más bien de una virosis.
Y volvimos para casa. Por la tarde tomé el autobús de vuelta para Emperatriz, unas siete horas y media de viaje. De Emperatriz hasta San Luis, una hora de avión y allí hice la conexión, tras cuatro horas de espera para Fortaleza donde llegué de mañana, a las cinco de la mañana. Aquí hablando con el Vicario de Pastoral, el Padre Nadir me propuso un retiro de tres días para toda la diócesis de Balsas: sacerdotes, religiosos y laicos. Ahora tenemos que consultar la agenda para ver si eso va a ser posible. Compromisos van surgiendo poco a poco y sobre todo porque en muchas diócesis tienen este año como prioridad profundizar la Palabra de Dios, así que creo que no van a faltar encuentros. También hay programado un Congreso, el primero de este género, para octubre, sobre la Animación Bíblica de la Pastoral en Goiania, del cual quiero participar.
También a nivel de Combonianos Nordeste creamos un Equipo de Animación Bíblica de la Pastoral, del que hacemos parte seis personas, para animar todas las actividades que llevamos en nuestra provincia desde la Palabra de Dios.
En Fortaleza ya comencé un curso con el Movimiento Familiar Cristiano para profundizar el Evangelio de Mateo. En Marzo, a mediados, comenzaré con otro grupo del Movimiento Familiar Cristiano, otro curso que me van a decir el tema que vamos a profundizar y que tendrá lugar los sábados por la tarde.
Tuvimos ya el primer encuentro sobre el Éxodo con otro grupo, bastante numeroso, participaron 43 personas de toda Fortaleza: fue toda una sorpresa Este curso tendrá encuentros cada dos meses y algunas personas al acabar el primer encuentro se quedaron literalmente llorando, diciendo que tenía que ser mucho más frecuente... pero era lo que teníamos programado para este año de 2011. Acabo de recibir un correo de un compañero programando otra semana con jóvenes en la primera semana de julio.
Así que por aquí vamos poco a poco arrimando el hombro y haciendo que la Palabra de Dios y el Testimonio de Jesucristo Resucitado, como dicen los Hechos de los Apóstoles, se difunda y llegue hasta los confines de la tierra (Hch 1,8).
Por el momento es todo. Recibid aquel abrazo cariñoso y el recuerdo frecuente en la Fracción del Pan, como llamaban los primeros cristianos a la Eucaristía.
Vuestro amigo, Justino
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Pastoral
martes, 25 de enero de 2011
Biblia y catequesis, ¿cómo?
Hace poco, en un artículo anterior presentaba el porqué de la catequesis bíblica, es decir, de una catequesis en que la Biblia sea la base de inspiración y trabajo.
Pero es bien fácil y, por tanto, muy probable que después de leer ese artículo, algunos o muchos se preguntasen, lógica y legítimamente, el cómo hacerlo. ¿Pero… es posible?
Entonces, al final del artículo, me excusaba por la falta de espacio y proponía dejarlo para otra ocasión.
En aquel momento no sabía con certeza cuando se publicaría la nueva exhortación apostólica post-sinodal que con el nombre “Verbum Domini” (La Palabra del Señor) ha escrito Benedicto XVI. Sin duda, este documento es una herramienta indispensable para afrontar el reto de casar de una vez y para siempre Biblia y Catequesis.
En el apartado dedicado a la dimensión bíblica de la catequesis, n. 74, nos dice Benedicto XVI:
“Un momento importante de la animación pastoral de la Iglesia en el que se puede redescubrir adecuadamente el puesto central de la Palabra de Dios es la catequesis, que, en sus diversas formas y fases, ha de acompañar siempre al Pueblo de Dios. El encuentro de los discípulos de Emaús con Jesús, descrito por el evangelista Lucas (cf. Lc 24,13-35), representa en cierto sentido el modelo de una catequesis en cuyo centro está la «explicación de las Escrituras», que sólo Cristo es capaz de dar (cf. Lc 24,27-28), mostrando en sí mismo su cumplimiento. De este modo, renace la esperanza más fuerte que cualquier fracaso, y hace de aquellos discípulos testigos convencidos y creíbles del Resucitado”.
1. La Palabra de Dios sale a tu encuentro
“Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar con ellos” (Lc 24, 15)
Escribía entonces que para ello hace falta que los catequistas gusten de la Palabra. Es por ello que para empezar a hablar del cómo nos hemos de fijar en los catequistas. Es evidente que todos somos hijos de nuestro tiempo y los catequistas no son una excepción.
Cada día se lee menos, en general, y se lee menos la Biblia, los cristianos en particular. El conocimiento, pues, de la Biblia entre nuestros catequistas seguramente es, como mínimo, mejorable. Quizá no seamos del todo conscientes que, al igual que se predica, se catequiza con la Palabra de Dios.
Un primer y básico impulso podría ser el participar de algún cursillo o sesiones sobre la Biblia en la Catequesis. Pero será un intento insuficiente si el final de esas sesiones no supone un principio de una “nueva” mentalidad (nada nueva, por cierto, si nos fijamos en los escritos de los Padres de la Iglesia) en el que la Bilbia anime transversalmente toda la pastoral y, por tanto, también la catequesis.
Y de ello se desprende que, en general, toda actividad pastoral de nuestras parroquias y movimientos debe ser animada por la Palabra de Dios. Y que, además, de una manera más concreta, han de surgir en nuestras comunidades encuentros de formación bíblica, de lectura compartida de la Palabra, de Lectio Divina (Lectura orante de la Palabra).
Sin cristianos, sin catequistas, que saboreen la Palabra no hay nada que hacer por más que se programe y se programe bien.
2. La Palabra de Dios se transmite a todos
“Les interpretó lo que sobre Él hay en todas las Escrituras” (Lc 24, 27)
Porque el segundo paso es, sin duda, que los responsables de programar y decidir los contenidos y formatos, no se olviden de la Biblia como el principal libro de la catequesis.
Antes, a uno le decía el señor párroco que se animase a dar catequesis, que solo era una hora a la semana y, tras poner en sus manos el libro-catecismo del momento, le lanzaban al ruedo con mucha y buena voluntad y con poca, muy poca idea, de qué y cómo hacer.
Hoy no es que diste mucho de aquello pero con una diferencia: hoy programamos y evaluamos. Incluso me atrevería a decir que tanta evaluación no nos permite dedicar un mínimo de tiempo a la formación de los catequistas.
Pues bien, sin una programación que alimente todos los contenidos y formatos con la Palabra de Dios no hay nada que hacer por más que se hagan planes pastorales magníficos (que lo son) y se editen materiales estupendos (que los hay y muchos)
3. La Palabra de Dios se muestra clara y sencilla
“Sus ojos se abrieron y le reconocieron” (Lc 24, 31)
Por supuesto, el tercer paso será dotar de las herramientas necesarias a los programadores y catequistas en general. En nuestras librerías católicas podemos encontrar muchos y muy buenos materiales. Una visita a alguna de esas librerías y, a la vez, una visita a las webs de las editoriales que trabajan libros y materiales bíblico-catequéticos, nos adentrarán en un mundo casi inabarcable, con un abanico de posibles dinámicas que van de los juegos a los vídeos pasando por los posters o la música.
No es cuestión de citar en este momento las editoriales y sus publicaciones. Sería un intento inútil por la falta de espacio y, además, injusto por las omisiones a las que me vería obligado.
Sin duda, una de las primeras medidas debería ser el contar con varios “Nuevo Testamento” que pongan el texto original en las manos de los catequizados (al menos desde la edad en la que estudian secundaria).
Y, evidentemente, no acompañar a esta catequesis de ciertos tics que acompañan a tantas y tantas catequesis. Una arriesgada idea al respecto:
¿Cómo hacerlo? Primero, queriendo; segundo, preparándonos; tercero, intentándolo. Y, sobre todo, rezándolo, es decir, pidiendo a Dios que nos haga vehículos de su Palabra.
Pero es bien fácil y, por tanto, muy probable que después de leer ese artículo, algunos o muchos se preguntasen, lógica y legítimamente, el cómo hacerlo. ¿Pero… es posible?
Entonces, al final del artículo, me excusaba por la falta de espacio y proponía dejarlo para otra ocasión.
En aquel momento no sabía con certeza cuando se publicaría la nueva exhortación apostólica post-sinodal que con el nombre “Verbum Domini” (La Palabra del Señor) ha escrito Benedicto XVI. Sin duda, este documento es una herramienta indispensable para afrontar el reto de casar de una vez y para siempre Biblia y Catequesis.
En el apartado dedicado a la dimensión bíblica de la catequesis, n. 74, nos dice Benedicto XVI:
“Un momento importante de la animación pastoral de la Iglesia en el que se puede redescubrir adecuadamente el puesto central de la Palabra de Dios es la catequesis, que, en sus diversas formas y fases, ha de acompañar siempre al Pueblo de Dios. El encuentro de los discípulos de Emaús con Jesús, descrito por el evangelista Lucas (cf. Lc 24,13-35), representa en cierto sentido el modelo de una catequesis en cuyo centro está la «explicación de las Escrituras», que sólo Cristo es capaz de dar (cf. Lc 24,27-28), mostrando en sí mismo su cumplimiento. De este modo, renace la esperanza más fuerte que cualquier fracaso, y hace de aquellos discípulos testigos convencidos y creíbles del Resucitado”.
1. La Palabra de Dios sale a tu encuentro
“Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar con ellos” (Lc 24, 15)
Escribía entonces que para ello hace falta que los catequistas gusten de la Palabra. Es por ello que para empezar a hablar del cómo nos hemos de fijar en los catequistas. Es evidente que todos somos hijos de nuestro tiempo y los catequistas no son una excepción.
Cada día se lee menos, en general, y se lee menos la Biblia, los cristianos en particular. El conocimiento, pues, de la Biblia entre nuestros catequistas seguramente es, como mínimo, mejorable. Quizá no seamos del todo conscientes que, al igual que se predica, se catequiza con la Palabra de Dios.
Un primer y básico impulso podría ser el participar de algún cursillo o sesiones sobre la Biblia en la Catequesis. Pero será un intento insuficiente si el final de esas sesiones no supone un principio de una “nueva” mentalidad (nada nueva, por cierto, si nos fijamos en los escritos de los Padres de la Iglesia) en el que la Bilbia anime transversalmente toda la pastoral y, por tanto, también la catequesis.
Y de ello se desprende que, en general, toda actividad pastoral de nuestras parroquias y movimientos debe ser animada por la Palabra de Dios. Y que, además, de una manera más concreta, han de surgir en nuestras comunidades encuentros de formación bíblica, de lectura compartida de la Palabra, de Lectio Divina (Lectura orante de la Palabra).
Sin cristianos, sin catequistas, que saboreen la Palabra no hay nada que hacer por más que se programe y se programe bien.
2. La Palabra de Dios se transmite a todos
“Les interpretó lo que sobre Él hay en todas las Escrituras” (Lc 24, 27)
Porque el segundo paso es, sin duda, que los responsables de programar y decidir los contenidos y formatos, no se olviden de la Biblia como el principal libro de la catequesis.
Antes, a uno le decía el señor párroco que se animase a dar catequesis, que solo era una hora a la semana y, tras poner en sus manos el libro-catecismo del momento, le lanzaban al ruedo con mucha y buena voluntad y con poca, muy poca idea, de qué y cómo hacer.
Hoy no es que diste mucho de aquello pero con una diferencia: hoy programamos y evaluamos. Incluso me atrevería a decir que tanta evaluación no nos permite dedicar un mínimo de tiempo a la formación de los catequistas.
Pues bien, sin una programación que alimente todos los contenidos y formatos con la Palabra de Dios no hay nada que hacer por más que se hagan planes pastorales magníficos (que lo son) y se editen materiales estupendos (que los hay y muchos)
3. La Palabra de Dios se muestra clara y sencilla
“Sus ojos se abrieron y le reconocieron” (Lc 24, 31)
Por supuesto, el tercer paso será dotar de las herramientas necesarias a los programadores y catequistas en general. En nuestras librerías católicas podemos encontrar muchos y muy buenos materiales. Una visita a alguna de esas librerías y, a la vez, una visita a las webs de las editoriales que trabajan libros y materiales bíblico-catequéticos, nos adentrarán en un mundo casi inabarcable, con un abanico de posibles dinámicas que van de los juegos a los vídeos pasando por los posters o la música.
No es cuestión de citar en este momento las editoriales y sus publicaciones. Sería un intento inútil por la falta de espacio y, además, injusto por las omisiones a las que me vería obligado.
Sin duda, una de las primeras medidas debería ser el contar con varios “Nuevo Testamento” que pongan el texto original en las manos de los catequizados (al menos desde la edad en la que estudian secundaria).
Y, evidentemente, no acompañar a esta catequesis de ciertos tics que acompañan a tantas y tantas catequesis. Una arriesgada idea al respecto:
La catequesis bíblica también requiere de una invitación explicita a celebrar la fe en la Eucaristía dominical. Ésta, lejos de ser un complemento de la catequesis, ha de ser el centro de nuestra vida cristiana y, por tanto, al contrario, es la catequesis la que es un buen complemento para la Eucaristía dominical. Por ello, cuesta entender que a la Mesa de la Palabra y de la Eucaristía, se invite a muchos catequizados en menor medida que a la catequesis. La propuesta de catequesis semanal y Eucaristía mensual me parece que, aún sin darnos cuenta y con la mejor de las voluntades, desafina.
Por ello, me atrevo a animar a todas las comunidades a que cualquier propuesta de Misa con niños, Misa de la catequesis o Misa Familiar, sea una propuesta semanal.
¿Pero este artículo no era sobre Biblia y catequesis? ¿Por qué nos sale ahora con temas que parecen más bien litúrgicos? Me explico:
De lo que se trata no es de dar una catequesis bíblica enfrentada al Catecismo o a la Litúrgia.
Como bien recoge Benedicto XVI en la "Verbum Domini", se trata de que la Biblia anime, de forma transversal, toda la pastoral, no de que esté reñida con las realidades que ha de iluminar, animar.
¿Cómo hacerlo? Primero, queriendo; segundo, preparándonos; tercero, intentándolo. Y, sobre todo, rezándolo, es decir, pidiendo a Dios que nos haga vehículos de su Palabra.
Quique Fernández
Coordinador de la Escuela de Animación Bíblica
quimil66@yahoo.es
(Publicado anteriormente en Catalunya Cristiana 1630, 19-12-2010)
Etiquetas:
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