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viernes, 11 de mayo de 2018

Una historia ejemplar

A modo de novela
La «novela» ejemplar (si preferimos: novela histórica o historia novelada) de José o de «José y sus hermanos», ocupará una gran parte del libro del Génesis: del capítulo 37 al 50 (el final del libro), con dos paréntesis en los capítulos 38 y 49, en las que el narrador introduce dos historias menores, aunque sumamente curiosas (que no comentaremos en esta ocasión).

Un hijo predilecto
José es el hijo menor de Jacob (aún no ha nacido Benjamín) y el preferido de su padre, en una familia de once hermanos, de cuatro madres diferentes. La predilección paterna por José será motivo de envidias e intrigas entre los hermanos; además de él tener muy asumido su situación privilegiada que no duda en ostentar ante sus consanguíneos. Os invito a leer el texto íntegro, que nunca puede sustituir ningún comentario.

Envidia de los hermanos
Los hermanos deciden vengarse de José y alguno incluso no le importaría llegar hasta el asesinato fraticida. Al final, deciden vender a José como esclavo a unos mercaderes madianitas que lo llevarán a Egipto, donde se desarrollará la mayor parte de la historia que nos ocupa. Y los hermanos hacen creer a su padre que ha fallecido, devorado por una fiera.

Nueva vida
Los madianitas lo venden como esclavo a Putifar, un funcionario real egipcio (Génesis 37,36; 39,1). Las cosas le van bien, hasta que es acusado falsamente por la esposa de Putifar de haberla acosado sexualmente, cuando en realidad es en represalia por sentirse rechazada y despechada. José acaba en la cárcel.

En prisión conocerá a otros dos funcionarios reales, a los que José interpreta sus sueños, que, cómo él predice, significará el ajusticiamiento de uno y la libertad del otro (40,1-23). El compañero de prisión liberado, con el tiempo, sugerirá al monarca de Egipto, al Faraón, que José es la persona que podrá liberarle de la angustia de unos extraños sueños que nadie de su reino sabe interpretar.

Rectitud de José
José aparece en la narración cómo un hombre íntegro, sabio y fiel a Dios. La auténtica sabiduría es un don de Dios y no responde a artes mágicas o conocimientos ocultos: éste es el mensaje que se desprende del relato. El protagonista de la historia se mantiene honesto, insobornable, fiel a su fe, a pesar del exilio y de las circunstancias adversas.

El anuncio de José al Faraón de unos años de escasez, de hambre, después de un período de abundancia, cambiará la suerte de nuestro personaje. El monarca lo nombra visir y responsable de administrar las cosechas de Egipto, para que cuando llegue la carestía no halle al país desprevenido, sino que haya reservas más que suficientes (Génesis 41).

Reencuentro fraterno
La situación de carestía generalizada hará que los hermanos de José viajen a Egipto, para abastecerse de alimentos que en su tierra no encuentran. Los diferentes encuentros entre los hermanos, que no reconocen a José, son de una gran belleza narrativa (Génesis 42-45). El perdón sin resentimiento de José a sus hermanos, el amor fraternal, el reconocer la mano de Dios en las situaciones límite… nos muestran a un hombre bueno, misericordioso, sabio, fiel  (45,4-15).

Jacob-Israel bajará a Egipto y se instalará en Gosén, junto a toda su familia (46,26-34). La «historia» preparará la narración del segundo libro de la Biblia Hebrea, del Éxodo, en la que los descendientes de Israel se convertirán en el Pueblo de Dios, después de su liberación de la opresión egipcia. Pero eso es otra historia, para una próxima ocasión. Nuestro relato acabará con la muerte de José (Génesis 50), después de una estancia idílica de él y toda su familia en el país de Egipto.

Para la oración
  • Las cuestiones posibles para meditar, para llevar a la oración, personal o comunitaria, son muchas. La «historia» de José está repleta de enseñanzas éticas y de valores y actitudes a practicar, a vivir.
  • La predilección de los padres por un hijo determinado es «caldo de cultivo» de envidias, rivalidades, incluso, odios entre hermanos. Los padres, madres, abuelos, educadores… hemos de revisar si caemos, o podemos caer, en favoritismos a la hora de relacionarnos con ellos. Los niños, los adolescentes, los jóvenes no son tontos: perciben estas situaciones como agravio, como desamor, como desprecio. Y las consecuencias pueden ser graves.
  • José es un hombre íntegro. No accede a las insinuaciones sexuales de la mujer de Putifar y acabará, a causa de ello, en la cárcel. ¿Yo soy capaz de resistir los «cantos de sirena» a los que con frecuencia me somete una cultura altamente sexualizada, donde la pornografía explícita es el «pan de cada día», en la que la genitalidad sustituye con frecuencia a la auténtica sexualidad? Y no es cuestión de volver a tiempos, felizmente superados, en los que el sexto y el noveno mandamientos eran los únicos «mandamientos» contra los que se pecaba. Ni a ser mojigatos en los temas referentes a la sexualidad o al erotismo. Pero la auténtica sexualidad humana, el sano erotismo, o están integrados en el amor, en la entrega mutua o difícilmente les podemos poner el adjetivo de «humano».
  • ¿El perdón, el amor fraternal… superan las barreras del odio, de la venganza, del «ojo por ojo y diente por diente»? A la pregunta que le hicieron a Jesús sobre el número de veces que he de estar dispuesto a perdonar, respondió: «No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» (Mateo 18,22).
  • La auténtica sabiduría es un don de Dios. ¿Soy consciente de ello? o ¿prefiero jactarme, delante de los demás, de mis valores y logros?
Javier Velasco-Arias
(Publicado en Lluvia de rosas 680 [2018] 9-11)

lunes, 8 de enero de 2018

La fuerza de la plegaria

La historia de Abrahán y Sara da para muchos comentarios e incluso libros. En esta ocasión os invito a leer y meditar, personal o comunitariamente, el texto de Génesis 18,16-33 y el contexto que lo acompaña. Es de una belleza narrativa inusitada. Nos habla de la fuerza de la plegaria, de la eficacia de la oración; realidad no siempre suficientemente presente en nuestras vidas, al menos con la convicción que debiera, con la certeza e, incluso, osadía del patriarca.

En torno al texto
El contexto próximo, de la narración que consideramos, es la visita de tres personajes a Abrahán y Sara. Protagonistas que son presentados como el Señor, como el Dios de Israel (Génesis 18,1-2). Más tarde el narrador aclarará que son el Señor y dos ángeles (19,1). Algunos Padres de la Iglesia, y posteriormente el arte, han visto en esta representación una insinuación de la Trinidad divina. Pero esta perspectiva teológica no es propia del Antiguo Testamento, aunque no es rechazable como lectura tipológica posterior. Es una «lectura» que ha plasmado en el arte, sobre todo, de las iglesias orientales cristianas, de forma magistral.

La hospitalidad
La escena del encuentro junto a la encina de Mambré es seductora, de una belleza plástica inmensa. Abrahán y Sara acogen a estos tres peregrinos en su casa. En un primer momento no son conscientes de que están hospedando en su hogar al Dios de la Biblia. La hospitalidad forma parte de la cultura del mundo de la Biblia. Y acoger al extraño se convierte, en muchas ocasiones, en acoger al Señor: «era forastero y me hospedasteis» (Mateo 25,35).

Inconscientemente, al menos a los que estamos mínimamente familiarizados con la Palabra de Dios, nos viene a la memoria la escena de la pareja de discípulos camino de Jerusalén a Emaús y el encuentro que tienen con Jesús resucitado (cf. Lucas 24,13-33). Ellos también, sin saberlo, acogen en su casa a Jesús, al Hijo de Dios: «Ellos insistieron con empeño, diciéndole (a Jesús): “quédate con nosotros, que es tarde y el día ya ha comenzado a declinar”. Y él entró para quedarse con ellos» (24,29). La acogida, la hospitalidad, la preocupación exquisita por el otro forma parte de la religiosidad bíblica.

Hospitalidad y oración
Solamente la persona que posee estas actitudes puede entrar en la forma de oración que hace nuestro padre Abrahán: el amor a Dios y al prójimo van siempre a la par. La plegaria auténtica forma parte de este equilibrio.

El castigo de Sodoma y Gomorra por su pecado grave de corrupción no tiene vuelta atrás, como se lo hace saber el Señor a Abrahán (Génesis 8,20). Es entonces cuando el patriarca, movido por un corazón misericordioso, intercede por estos dos pueblos. Y lo hace «regateando» con Dios, al mejor estilo oriental, utilizando la fuerza de la intercesión de los justos frente a una sociedad corrupta: «¿No perdonarás al lugar por los cincuenta justos que hay allí?...; ¿y si son cuarenta y cinco?...; supongamos que hay cuarenta…;  ¿y si hay treinta?...; mira he resuelto insistir todavía ante mi Señor, quizá se hallen allí veinte…; pero todavía añadió: no se enoje ahora mi Señor. Ésta es la última vez, quizá se hallen allí diez. Contestó (el Señor): “Por consideración a los diez no la destruiría”» (cf. Génesis 18,24-32).

Sólo en un corazón generoso cabe esta forma de oración. Abrahán confía plenamente en Dios: sabe que su amor misericordioso prevalece, sin invalidarla, sobre la justicia. Conoce al Señor. Por eso se dirige a Él con tanta libertad. La plegaria se convierte en diálogo, en diálogo amoroso y confiado. No pide nada para él ni para los suyos, pero tiene una preocupación y amor exquisitos por las personas concretas, por el mundo.

Para la oración
  • La narración bíblica nos sugiere una forma de oración poco convencional. Abrahán dialoga con Dios con plena confianza, con naturalidad, con el convencimiento de que el Señor siempre escucha… Su plegaria no está «encorsetada». 
  • Entiende el patriarca que las cosas pueden cambiar, que no estamos condenados a un destino fatal. La Historia humana y los acontecimientos diarios están en las manos de Dios. Esa convicción le lleva a suplicar con insistencia, con libertad, con esperanza y, sobre todo, con amor. Y con la convicción que Dios se puede valer de unos cuantos justos para salvar el mundo.
  • Pongamos en paralelo nuestra oración junto a la plegaria de nuestro padre en la fe Abrahán. ¿Trasluce la misma confianza? ¿Espero una respuesta de Dios con el mismo convencimiento?
  • ¿Soy capaz de utilizar un «regateo» similar en mi oración? Es decir, ¿hago mi plegaria insistente, machacona (no quiere decir pesada y repetitiva)… desde la convicción que Dios Padre-Madre siempre me escucha? Y más cuando nos ponemos «pesados». Dios nos ama con un amor infinito, entrañable, misericordioso. Y no puede negarnos nada que sea para nuestro bien o el de los otros, por los que rogamos.
  • ¿Mi oración nace de un corazón generoso? ¿Siempre tengo presentes las necesidades ajenas tanto o más que las mías propias?
  • ¿La imagen que tengo del Dios de la Biblia es la de Alguien justiciero o misericordioso? Consciente que la justicia no está reñida con el amor entrañable, sino que el segundo es la plenitud de la primera.
  • En mi vida concreta, cotidiana ¿qué es lo que priorizo en mis actos, en mi oración? Sólo quien practica la misericordia está en la órbita del Dios de Jesús.

Javier Velasco-Arias
(Publicado en Lluvia de rosas 678 [2018} 8-10)

lunes, 21 de abril de 2014

Fe y creer bíblicos

Cuantos de nosotros entendemos la fe y el creer como la adhesión a una serie de verdades o enunciados que pertenecen a una creencia religiosa, filosófica o a una persona o institución determinada. Un asentimiento psicológico, cognitivo y afectivo a una doctrina o ideología. El creer en la Biblia no es exactamente eso; es –antes que nada– fidelidad, lealtad, confianza en alguien, que habitualmente se refiere al Dios de Israel, a Yahvé.
Bruce J. Malina, uno de los principales representantes de la aproximación a la Biblia desde las ciencias sociales (The Context Group), entiende la fe bíblica desde esta perspectiva: «las palabras "fe", "tener fe" y "creer" se refieren al "imán social" que une a las personas entre sí, es decir, a una conducta marcada por la lealtad, la entrega y la solidaridad, una conducta manifiestamente social y emocional […]. Por regla general, sin embargo, esta lealtad va dirigida al Dios de Israel»
Fidelidad y verdad son dos realidades que siempre van enlazadas en la fe de Israel. Dios es el siempre fiel, el verdadero. El pueblo de Dios, el creyente bíblico ha de mantenerse fiel a este Dios. Toda la Biblia es un testimonio de fe: de un Dios fiel y de un pueblo del que se espera fidelidad como respuesta.
El verbo hebreo creer (aman) aparece en 137 ocasiones en la Biblia hebrea. Los diversos textos que encontramos nos permiten reconocer el sentido de la expresión; incluso la forma de traducir este verbo nos puede ayudar.
Podemos ver una pequeña selección de ellos:
Moisés y Aarón fueron y reunieron a las autoridades de Israel.
Aarón repitió todo lo que el Señor había dicho a Moisés, y éste realizó los signos ante el pueblo.
El pueblo creyó, y al oír que el Señor se ocupaba de los israelitas y se fijaba en su opresión, se inclinaron y se postraron.
 (Ex 4,29-31).
Aquí el «creer» es fiarse, poner su confianza en las palabras de Moisés y Aarón y, por supuesto, fiarse de Yahvé. Los signos, en esta ocasión, ayudan a esta confianza. El pueblo se inclina, se postra ante el Señor, como señal de fidelidad, de acatamiento.
El Señor bajó en la columna de nube y se colocó a la entrada de la tienda, y llamó a Aarón y María. Ellos se adelantaron y el Señor les dijo: Escuchad mis palabras: Cuando entre vosotros hay un profeta del Señor, me doy a conocer a él en visión y le hablo en sueños; no así a mi siervo Moisés, el más fiel de todos mis siervos. (Nm 12,5-7).
El narrador bíblico pone en boca del Dios de Israel esta alabanza a Moisés: Moisés es el hombre de confianza del Señor, el más fiel. Aquí el verbo aman es entendido en el sentido de «es el más fiel», mejor que el que «cree» o «tiene fe». Moisés, frente a sus hermanos Aarón y Mariam, incluso todo el pueblo, es en quien Dios puede confiar, sin fisuras.
Yo me nombraré un sacerdote fiel, que hará lo que yo quiero y deseo; le daré una familia estable y vivirá siempre en presencia de mi ungido. (1Sam 2,35).
El sacerdote Elí ha de escuchar que Yahvé nombrará un sacerdote fiel, Samuel, que aún es un niño, contrariamente a lo que hacen él y sus hijos. Traducir por un sacerdote «creyente» o que «cree» no tendría sentido. La fe es fidelidad, es lealtad, es alguien que actúa según el plan de Dios.
El que quiera felicitarse en el país, se felicitará con el Dios veraz; el que quiera jurar en el país, jurará por el Dios veraz. Sí, se olvidarán las angustias del pasado y hasta de mi vista desaparecerán. (Is 65,16).
Dios es «veraz». Aquí sería un absurdo entender aman por «creyente» aplicado a Dios. La fe, consecuentemente, también significa vivir en verdad, de forma coherente, como el Señor, que siempre es veraz.
Hemos podido comprobar, aunque sea someramente, que la fe y el creer en el mundo de la Biblia, concretamente del Antiguo Testamento y, también, por extensión, podríamos aplicarlo al Nuevo, tiene un sentido muy concreto, que a veces se aparta de nuestra comprensión habitual.
La persona creyente, quien tiene fe, es ante todo alguien que se fía de Dios, quien ha puesto en Él toda su confianza. Es, también, el siempre fiel, quien guarda fidelidad a su Señor, a Dios. Alguien que vive según verdad, es auténtico, en quien se puede confiar.
Espero que esta perspectiva nos ayude a vivir de forma más auténtica nuestra fe, de hombres y mujeres del siglo XXI, y no la confundamos con una simple adhesión a una lista de enunciados.
Javier Velasco-Arias

miércoles, 19 de junio de 2013

Celebración de la fiesta de san Pablo

Librería Paulinas, Escuela de Animación Bíblica de Barcelona y Grupo Bíblico y Misionero “Cinco panes y dos peces” os invitan a:
Celebración de San Pablo
Documental «Pablo, de Tarso al mundo»
presentado y comentado por Javier Velasco-Arias, biblista
y, después, Eucaristía de la Celebración de San Pablo
Día y Hora:
Sábado 29 de junio de 2013, a las 18h.
Lugar: Librería Paulinas.
Rda. Sant Pere 19. Barcelona
Tel.: 933 011 488

jueves, 22 de noviembre de 2012

«La Puerta de la Fe» - 5ª Semana Bíblica en Barcelona

La Escuela de Animación Bíblica de Barcelona, la Librería Paulinas y el Grupo Bíblico y Misionero «Cinco panes y dos peces» de la Parroquia Mare de Déu de la Medalla Miraculosa organizan la 5ª Semana Bíblica bajo el lema «La Puerta de la Fe».
Será del sábado 24 de noviembre al domingo 2 de diciembre en la Parroquia de la Mare de Déu de la Medalla Miraculosa de Barcelona (Consell de Cent 110), excepto la conferencia inaugural que se desarrollará en la Librería Paulinas de Barcelona (Rda. Sant Pere 19-21).
Programa de actos (entrada libre y gratuita):
Sábado 24 de noviembre
. 18:00 h. Conferencia inaugural «Abraham, Padre de la Fe», a cargo del Dr. Josep Otón, profesor del ISCREB y premio Joan Maragall 2011.
*en Librería Paulinas (Rda. Sant Pere 19 - Barcelona)
. 21:30 h. Película «Erase una Fe», Presentada y comentada por Ignasi Miranda, periodista; en colaboración con Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN).
Domingo 25 de noviembre
. 11:00 h. Conferencia «La Fe de Moisés», a cargo de Javier Velasco-Arias, profesor del ISCREB y del CEP.
Lunes 26 de noviembre
. 19:00 h. Lectio Divina (Lectura Orante de la Palabra), con la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona.
. 20:30 h. Conferencia «La Fe de Jeremías», a cargo de Quique Fernández, coordinador de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona.
Martes 27 de noviembre
. 19:00 h. Rosario, con las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús
. 20:00 h. Misa de la Solemnidad de la Mare de Déu de la Medalla Miraculosa
Miércoles 28 de noviembre
. 19:00 h. Oración con Cristo Redentor, con el P. Enrique Gómez-Blanco, C.Ss.R.
. 20:30 h. Conferencia «Nuestra Fe en Jesucristo»,a cargo de la Dra. Begonya Palau, directora del ISCRVic.
Jueves 24 de noviembre
. 19:00 h. Adoración, con el Grupo de Oración Caspe (tipo Taizé)
. 20:30 h. Conferencia «La Fe Bíblica», a cargo del P. Hernán Pereda, cpcr.
Viernes 30 de noviembre
. 18:00 h. Dinámica para adolescentes
. 20:30 h. Conferencia «El progreso en la Fe de los Primeros Cristianos», a cargo del Dr. Enrique Cases, profesor de Teología.
Sábado 1 de diciembre
. 18:00 h. Actividad infantil
. 21:30 h. Concierto «Despierta a la Vida», con Olga de Martínez, cantautora.
Domingo 2 de diciembre
. 11:00 h. Conferencia «La Fe de San Pablo», a cargo de Pepe Pedregosa, SSP, coordinador de la Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo, de Madrid.
Para más información:
Quique Fernández (coordinador)
Tel. 652 078 868
e:mail:quimil66@yahoo.es

miércoles, 4 de julio de 2012

Celebrando a san Pablo

El pasado sábado, día 30 de junio de 2012, a las 18 horas, tuvo lugar en Librería Paulinas de Barcelona un acto compuesto de charla bíblica, Eucaristía y pica-pica, con motivo de la celebración de San Pablo (hay que decir que, aunque la fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo se celebra el día anterior, 29 de junio, la Familia Paulina tiene la prerrogativa de celebrar a su Santo Patrón en exclusiva al día siguiente).

Este acto de celebración de San Pablo estuvo organizado por la propia Familia Paulina en Barcelona conjuntamente con la «Escuela de Animación Bíblica de Barcelona» y el Grupo Bíblico y Misionero «Cinco panes y dos peces».

El éxito de asistencia de público participante fue muy elevado, así como el clima de familia y amistad que se vivió toda la tarde. Es de admirar y agradecer como las Hermanas Paulinas con ayuda de algún voluntario acondicionan y transforman su librería en sala de actos y posteriormente cuidan todos los detalles oportunos para una muy digna celebración de la Eucaristía. (Así como después abastecieron a todos los presentes con un abundante «pica-pica» y variedad de bebidas que tanto se agradecieron en un día de calor de principios de verano).

Hay que resaltar también que en el acto tuvieron participación destacada dos miembros de nuestra querida hermana «Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo», de Madrid. En concreto, los hermanos Jesús (sacerdote que presidió la Eucaristía) y Rafa Chavarría. Aunque hubo que lamentar la imprevista ausencia del otro invitado, el querido Hermano Pepe Pedregosa, que no pudo acudir a la celebración por motivos familiares.

El acto fue presentado e introducido, como es habitual, por el coordinador de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona Quique Fernández. No pudimos contar en el acto de celebración, también por motivos familiares, con nuestro amigo y maestro Javier Velasco Arias.

A continuación tuvo lugar la charla-conferencia que nos ofreció el biblista Pedro Ignacio Fraile sobre la figura de San Pablo. Pedro Ignacio Fraile es autor de los libros Shema. Lee, escribe, ama, que es una selección de artículos aparecidos en la revista «Cooperador Paulino» y del libro sobre San Pablo Para mí, la vida es Cristo, que escribió con motivo del Año Paulino, como nos explicó el propio autor.

La charla llevó por título «San Pablo, animador de la Palabra», A continuación ofrecemos un resumen de la misma.

SAN PABLO, ANIMADOR DE LA PALABRA

La Palabra. El que habla es Dios mismo. Nosotros somos «oyentes» de la Palabra.

1º Dios habla.
2º Dios habla hoy.
3º Dios habla hoy para mí.
4º Dios tiene muchas cosas que decirme, que comprometen mi vida.

En Génesis, en el Prólogo de San Juan y en la carta a los Hebreos se afirma que Dios ES la Palabra. En Génesis aparece ya un Dios que habla, con su Palabra eficaz. Esta Palabra, nos dice el Prólogo de San Juan, Dios la dice en Jesucristo: «La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros»

Para San Pablo, toda su vida fue escuchar la Palabra para después anunciarla. LA PALABRA ES CRISTO.

Destacan cinco ideas cristológicas en sus Cartas:

1ª PARA SER LIBRES NOS HA LIBERADO CRISTO
Que hablemos de Dios desde el hondón de nuestras experiencias humanas. ¿Qué es lo que nos hace libres?
Dios liberó a los israelitas de la esclavitud de Egipto, los sacó de Babilonia…
Las religiones paganas justificaban la esclavitud (recordar los trabajos de Hércules, el mito de Sísifo…). En cambio, la religión bíblica es una religión de libertad.
Es cierto que el judaísmo, especialmente en su expresión máxima, el fariseísmo, cargó un yugo insoportable sobre las personas con su exaltación de la ley y de la norma. Pero Jesús habla de un yugo suave, de una carga ligera («Cargad con mi yugo…»).
San Pablo escribe: «Nos ha liberado Cristo, permaneced firmes en la fe».

2ª «ME AMÓ Y SE ENTREGÓ POR MÍ»
La Fe es una experiencia personal, si bien se vive en la comunidad, con la comunidad.
La Fe tiene que afectar a nuestra vida, responder a nuestras preocupaciones más profundas. La Fe cristiana va al fondo.
Respuesta de adhesión al que me ama y se entregó a la muerte por mí.
Cristo me AMÓ primero. El amor es el fundamento de la vida humana y cristiana. El amor es Dios mismo, no un valor noble solamente.
«Y se entregó»: AMOR ENTREGA (toda una vida hasta el final). «Se entregó a la muerte por mí».
Todos, absolutamente todos somos amados por Dios. (Amados y perdonados). Es un amor gratuito, inmerecido.
Cómo responder: anunciando el Evangelio.

3ª DIOS SALVA AL HOMBRE POR LA FE Y NO POR LAS OBRAS.
Pablo era un judío militante, cumplidor de la Ley, la Ley del judaísmo, la Ley de Moisés (tal como la entendía el judaísmo del siglo I).
«La Salvación»: de qué, por qué…El judaísmo responde: Dios salva por medio de la observancia estricta de la Ley (lo cual produce agobio).
San Pablo, a partir de su experiencia de Jesucristo, responde: ¡no!, no puede ser así, porque la Ley de Moisés en todo caso nos serviría como un pedagogo que nos llevaba de la mano hasta que ha llegado Cristo (San Pablo a la Ley la declara caduca).
San Pablo llega a afirmar que «la Ley es maldición» porque lo único que hace es acusarnos y ponernos el listón cada vez más alto pero no tiene la capacidad de perdonar.
De esta manera, San Pablo entiende que el hombre es incapaz de salvarse sólo cumpliendo las obras de la Ley. Sino que es Cristo quien me salva. (Abrazarnos a Cristo). Esto se podría matizar como hace el apóstol Santiago: Fe, sí, pero con obras.

4ª «HAY DE MÍ SI NO EVANGELIZARA»
San Pablo se convierte en ANIMADOR de la Palabra, en apóstol de los paganos.
En Filipenses afirma que antes de encontrarse con Cristo era un cumplidor, desde el encuentro con Cristo todo es basura, todo pasa a un segundo plano.
Saulo era fariseo, ardiente perseguidor de La Iglesia, irreprochable como fariseo, perfecto. San Pablo ha descubierto que nada vale la pena fuera de Cristo, fuera del amor de Cristo, fuera del amor a Cristo.
«¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!». Toda su vida solamente puede dedicarse a extender el Evangelio.
A San Pablo no lo aceptan los judíos, ni tampoco intentan convertirlo (el judaísmo no es proselitista). Simplemente lo echan de la sinagoga. Podemos leer estas palabras aproximadas: «yo quería, pero como me habéis echado, en adelante me dedicaré a los paganos (a los gentiles)». Es decir, a nosotros. El Evangelio es para todos, para todos los pueblos.

5ª EXPERIENCIA DE CRISTO COMO FUNDAMENTO DE SU VIDA
En su estancia en Corinto, ciudad donde circulan toda clase de ideas, afirma: «YO SÓLO SÉ A CRISTO Y ÉSTE CRUCIFICADO».
El centro teológico de Pablo es, sobre todo, cristológico (Cristo, y éste crucificado). (Aunque también es eclesiológico).
«YA NO VIVO YO, ES CRISTO QUIEN VIVE EN MÍ».
«Y la muerte sería una ganancia» (frase que nos hace pensar en el «muero porque no muero» de Santa Teresa).
Cuando languidecemos… Cristo es lo mejor, nos transmite San Pablo, el Apóstol de la gente.

Jaime Olondriz
Animador Bíblico

miércoles, 14 de marzo de 2012

«Biblia y fe perseguida» - Encuentro Bíblico de Cuaresma

Os invitamos a participar en el Encuentro Bíblico de Cuaresma «Biblia y fe perseguida»
Sábado 17 de marzo de 10 a 19 h. en la Parroquia de la Milagrosa (Consell de Cent 110) 
Horario del acto:

10:00 h Acogida y Oración
10:30 h Charla "La Fe Perseguida en la Biblia" (Javier Velasco-Arias)
11:30 h Charla "San Esteban, primer martir" (Quique Fernández)
12:30 h Lectio Divina
13:15 h Eucaristía
14:00 h Comida
15:30 h Película "De Dioses y Hombres"
17:30 h Conferencia "Apocalipsis, Iglesia que sufre" (Pepe Pedregosa)