lunes, 27 de febrero de 2012

Jornadas bíblicas en Madrid

Os invitamos a participar a todos los que podáis e invitad a todos vuestros amigos y conocidos. Es una experiencia que vale la pena:




Horario de actividades, por si no puedes venir a todas ellas y quieres participar en alguna concreta:

Sábado 3 de marzo

10:00       Acogida y presentación. 
10:30       Dios y hombre en diálogo
                (Pepe Pedregosa, ssp. Animador Bíblico y de la Comunicación). 
11:30       Descanso. 
12:00       La lectura de la Biblia en la Iglesia
                (Javier Velasco, Profesor de Biblia). 
13: 00      La liturgia, lugar privilegiado de la Palabra
                (Concepción González, pddm. Profesora de Liturgia). 
16:30       La Palabra en la vida de la Iglesia
                (Quique Fernández, Coordinador de la Escuela Animación Bíblica de Barcelona). 
17:30       Descanso. 
18:00       La Palabra en el anuncio y misión de la Iglesia
                (Rafael Chavarria, Biblista). 
19:00       Lectio Divina: Método y práctica
                (Emilio Pérez y Enrique Grau, Animadores Bíblicos).

Domingo 4 de marzo

10:00       La Palabra y el compromiso en el mundo
                (Pedro Barrado, Biblista) 
11:00       Descanso. 
11:30       La Palabra en la cultura y la comunicación
                (Pepe Pedregosa, ssp. Animador Bíblico y de la Comunicación). 
12:30      Clausura. 
13:00      Eucaristía.


miércoles, 25 de enero de 2012

«Las Palabras Vivas»

Librería Paulinas, Escuela de Animación Bíblica de Barcelona y Grupo Bíblico y Misionero “Cinco panes y dos peces”
invitan a la presentación del libro


Confidencias de Juan, el discípulo predilecto. Las Palabras Vivas
de Pedro Miguel Lamet


Intervendrán:
- Quique Fernández, Coordinador de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona
- Javier Velasco Arias, Profesor de Biblia del ISCREB y el CEP
- Antoni Blanch Xiró, SJ, profesor Emérito de Literatura Comparada de la Universidad Pontificia de Comillas
- y el autor, Pedro Miguel Lamet, SJ


Día y Hora: Sábado 18 de febrero de 2012 a las 18 h.
Lugar: Librería Paulinas. Rda. Sant Pere 19 Barcelona Tel.: 93 301 14 88

martes, 24 de enero de 2012

El animador bíblico en la Parroquia (2): Formación y difusión


En la primera parte de este artículo me referí a la animación bíblica parroquial (y de comunidades en general) respecto de los sacramentos y la oración.

Solo si somos conscientes de la centralidad de la Palabra y nos estamos llenando de ella, entonces ahora ya sí podemos pasar a tratar la animación bíblica en cuanto a formación y difusión se refiere.

¿Y por qué en este orden? Permitidme que me fije un momento en el encuentro de Jesús en Betania con Marta y María (Lucas 38,42).
No creo que ninguno de nosotros piense que Jesús estaba en contra de que Marta hiciera la comida y las tareas de la casa. Ni tampoco nadie duda que de seguro que estaba de acuerdo con que todo ello no lo hiciese Marta sola. Es de justicia que María ayudase a su hermana.

Pero, ¿a qué nadie pretende conducir su coche sin ponerle antes gasolina? ¡ Pues de eso se trata! Como cantamos en el grupo “TeSeguiré”(proyecto bíblico-musical), en la canción “A tus pies”, poniendo en boca de María de Betania: “No es que no quiera servirte, es que primero quiero llenarme de Ti”.

De una comunidad en la que la Palabra se celebre, en la que la Palabra “llene” nuestra vida comunitaria, surgirá la necesidad, muchas veces a modo de interrogantes necesitados de respuesta, de conocer mejor la Palabra. Conocerla más para vivirla más. Y de ahí, en definitiva, surgirá la posibilidad de crear un grupo, una catequesis, de formación bíblica. Quizá aparezca auspiciado por alguno de los pastores de la comunidad o quizá lo haga como respuesta a la petición de algunos fieles interpelados por la Palabra.
Seguramente estamos hablando de una de las realidades eclesiales más en alza. Cada vez es más fácil encontrar en una parroquia un grupo de catequesis, de lectura, de comentario, de carácter bíblico. Desde la experiencia de los que formamos la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona, animamos a crear grupos de “lectura compartida”. Tan solo hace falta que un grupo de feligreses quieran compartir entre ellos que les dice la Palabra aquí y ahora. Si además cuentan con un animador bíblico que suscite preguntas, que modere el diálogo y que, además, brinde al grupo herramientas de formación, pues ya tenemos el primer paso dado.

Y si además esa formación se recibiese desde niño…eso ya sería un paso de gigante. No me alargaré sobre la Biblia en la catequesis ya que a ello le dediqué dos artículos publicados en Catalunya Cristiana.

Hace ya cuatro años que en mi parroquia, conjuntamente con la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona y la Familia Paulina, convocamos una Semana Bíblica. Ha sido una consecuencia, no sé si lógica, pero sí atrevida, de intentar que la palabra de Dios tenga el lugar que se merece en nuestra vida parroquial. 

No se ha tratado de organizar  una simple cadena, más o menos acertada, de charlas o conferencias.

El lema del Beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina, “Llevar la Palabra de Dios al hombre de hoy con todos los medios de hoy”, nos ayuda a entender que la animación bíblica y, por tanto, la Semana Bíblica está llamada a ser multidisciplinar. Conferencias, sí, pero también Lectio, conciertos, películas…
Y también multigeneracional. También Dios habla a los niños, adolescentes y jóvenes. Y, por supuesto, a todos, sean cuales sean sus circunstancias y conocimientos. Es más, creámonos de verdad que Dios habla de una manera especial a los más sencillos, a sus predilectos.

Y si una Semana Bíblica se enmarca en la tarea de formación y difusión de la Palabra de Dios, también puede ser una buena idea el que en la parroquia o comunidad pueda haber un servicio de librería que durante todo el año, o en épocas significativas como la Navidad o Sant Jordi, ofrezca Biblias y toda clase de libros, dvd's o cd's que comentan o animan con la Palabra de Dios.

También desde la experiencia personal quisiera aportar la campaña que cada año hace el Grupo Bíblico y Misionero “Cinco panes y dos peces” ofreciendo en la parroquia el librito de los evangelios de todo el año. Es otra manera más, pero bien fácil, de acercar la Palabra de Dios a todas las casas.

Ni pretendo ni puedo agotar el tema. Sí, en cambio, quisiera animar al diálogo, abrir interrogantes, “pinchar” para despertar y, quizás así, el que en nuestras comunidades parroquiales se empiece a dar pasos, o se consolide, la animación bíblica de toda la pastoral, sabiendo que como bien dice San Jerónimo, y recoge Benedicto XVI en la Exhortación Apostólica post-sinodal “Verbum Domini” (La Palabra del Señor), “la ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo”. Y de esa ignorancia no podemos ni queremos conformarnos.

No quisiera acabar sin ofrecer a todo el que desee dialogar sobre la necesidad de animación bíblica en su parroquia o comunidad la posibilidad de contactar con la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona.
Quique Fernández

domingo, 1 de enero de 2012

Cada Católico con su Biblia



Sociedad Bíblica de España,
Centre d’Estudis Pastorals de les Diòcesis Catalanes (CEP)
y Escuela de Animación Bíblica de Barcelona
invitan a la presentación de 

La campaña de difusión bíblica

“Cada Católico con su Biblia”
«La Biblia. Leer. Pensar. Orar. Cada día»
Traducción Interconfesional (BTI)
 Edición popular a precio económico (2’95 euros)
Con La Lectio Divina (Lectura Orante de la Palabra)

Un programa como respuesta a la Exhortación Apostólica
Verbum Domini 115.

Intervendrán:

- Juan José Echeverría, Coordinador de Proyectos de la Sociedad Bíblica de España
- Javier Velasco Arias, Responsable del Departamento de Animación Bíblica de la Pastoral del CEP
- Quique Fernández, Coordinador de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona

Día y hora:
Lunes 23 de enero de 2012 a las 19 h.

Lugar:
Centre d’Estudis Pastorals de les Diòcesis Catalanes (CEP)
Rivadeneyra 6, 3º - Barcelona

jueves, 1 de diciembre de 2011

El animador bíblico en la Parroquia (1): La Palabra de Dios en los Sacramentos y la oración

Quizá lo primero que debería hacer al empezar este artículo es explicar que es lo que entiendo por animador bíblico. O aún mejor, rogando algo de paciencia al lector, empezaré por lo que no es (aunque muchas veces sea como se presenta). Vamos a ello.

Muchas veces se presenta la animación bíblica como la tarea de animar la Biblia. Permitidme que la sola idea me produzca una sonrisa no exenta de algo de ironía. ¿Pero es que alguien piensa realmente que la Biblia esta “desanimada” o que es poco dinámica y necesita de alguien como yo, como nosotros, para animarla o dinamizarla? ¡Claro que no! Cuando hablamos de Animación Bíblica y de animadores bíblicos, hablamos de cristianos que se dejan animar por la Biblia y que colaboran en que la Biblia anime toda la pastoral. Es decir que es la Biblia la que anima. Parece fácil de aceptar y lógico de entender si en lugar de “Biblia” decimos “Palabra de Dios”. O sea, que es la Palabra de Dios la que me anima, la que nos anima y la que debe animar toda nuestra pastoral.

Pero ¡mira que es fácil decirlo! Pero… ¿y qué podemos hacer en nuestras comunidades parroquiales para que eso, que suena tan bien, sea posible?

Quisiera compartir con vosotros el cómo se puede empezar a colaborar en que la Biblia anime nuestra comunidad parroquial.
Alguno podría pensar que lo primero que hay que hacer es que la parroquia ofrezca catequesis, charlas o conferencias, bíblicas. Y, desde luego, hay que hacerlo. A eso le dedicaremos la segunda parte del articulo. Pero, tan importante como ello, y por lo que yo quisiera empezar, es por redescubrir el que la Palabra de Dios tiene ya en nuestras comunidades una presencia imprescindible de la que no siempre somos conscientes.

La Palabra de Dios está presente en todos los sacramentos de la Iglesia. La predicación en los Bautismos, Matrimonios y, por supuesto, Eucaristías debe acentuarla y remarcarla de tal manera que el primer animador bíblico de la comunidad parroquial debe ser el sacerdote. Pero no sólo él. La animación bíblica debe llegar a la formación de los lectores. Hay textos bíblicos a los que solo se les puede dar sentido con una buena lectura que requiere algo de conocimiento bíblico. La preparación de lectores, por tanto, requiere algo más que saber leer.

Podríamos hablar también, por extensión, de las moniciones anteriores a las lecturas. Se sabe que los hay firmes defensores de ellas y también convencidos detractores de ellas. No es este el espacio para su defensa. Pero sí para apuntar que si se decide apostar por ellas han de cumplir su misión. No se trata de resumir lo que las lecturas nos van a decir. Tampoco de componer una relectura de la Palabra. ¡Dios nos libre! Ni tampoco deben servir como una posibilidad de colar, como quien no quiere la cosa, tres homilías “por el precio” de una. Lo que sí requieren es un buen conocimiento de la Palabra para confeccionarlas. Y, cómo no, también una cierta intuición de quienes y cómo son los receptores de esas moniciones. Y, al igual que las lecturas, también necesitan lectores (monitores) que den sentido a lo leído. Es por ello que parece lógico que tales monitores, al igual que los lectores, se formen en la Palabra de Dios.

Junto a los sacramentos, también en nuestras parroquias tenemos otros momentos en que la Palabra de Dios debe animar a nuestra comunidad. De una manera especial, pienso en la oración. Qué pocas veces pensamos, por ejemplo, en que el Rosario que se reza diariamente en muchas de nuestras parroquias es también una oración bíblica. Sí, ¿o acaso no es Palabra de Dios el Padrenuestro, o gran parte del Avemaría? ¿O no lo son, también, los misterios que se contemplan? Tan solo con hacer una buena lectura de los textos del Evangelio, que nutren y dan sentido al Rosario, ya estaríamos contribuyendo a una buena presencia de la Palabra en un acto diario de la parroquia.

Por supuesto que la animación bíblica requiere también una oferta de Lectura Orante de la Palabra, la Lectio Divina. Será semanal o será mensual… Será del texto del evangelio dominical o lo será de un libro bíblico que hayamos escogido… ¡pero será!  Al principio la oferta puede ser de lo más sencilla. De lo que se trata es de orar con la Palabra. Por tanto no requiere de animadores bíblicos experimentados. Más bien de lo que estamos hablando es de qué el animador bíblico vaya creciendo a la vez que va creciendo la comunidad.

Me permito añadir una experiencia personal muy concreta. Desde hace años ofrezco a mi parroquia la sencilla elaboración de unos exámenes de conciencia bíblicos para las celebraciones penitenciales de adviento y cuaresma. Desde entonces nos han iluminado exámenes de conciencia basados en la figura de nuestra Madre María, en las actitudes de la Sagrada Familia, con los pasajes del Hijo Pródigo o de El Buen Samaritano, con las preguntas que Jesús formula en el Evangelio, con fragmentos de la Carta de San Pablo a los Romanos… Es, simplemente, otra manera de que la Palabra de Dios, la Biblia, anime toda nuestra pastoral.

Quique Fernández