jueves, 5 de diciembre de 2013

50 años de la Sacrosanctum Concilium y la Biblia

El 4 de diciembre de 1963, ahora hace cincuenta años, se aprobaba el primer documento del Concilio Vaticano II, la Constitución sobre la Sagrada Liturgia «Sacrosanctum Concilium».

La reforma litúrgica tuvo su fundamento y guía en este documento conciliar. Es uno de los frutos más claros del Vaticano II la revisión y puesta al día de la liturgia de la Iglesia, gracias a la Sacrosanctum Concilium. Junto al uso de las lenguas vernáculas en la liturgia latina, el hito más importante consistió en la adecuación de las lecturas bíblicas que se hacen en la Eucaristía, así como en el resto de sacramentos y actos litúrgicos.

No sólo significó el que el Pueblo de Dios pudiese escuchar la Palabra de Dios en su lengua materna (que es un logro importantísimo e irrenunciable), sino, al mismo tiempo, el que en las eucaristías se hiciese una lectura semicontinuida de los evangelios y de otros textos bíblicos.

«En las celebraciones sagradas debe haber lectura de la Sagrada Escritura más abundante, más variada y más apropiada» (n. 35.1), exhortaba el documento conciliar. Esto se ha traducido en un mayor conocimiento de la Biblia por parte de los fieles, que pueden disfrutar de los textos evangélicos, de las cartas apostólicas y de muchos textos del Antiguo Testamento en la Liturgia.

«A fin de que la mesa de la Palabra de Dios se prepare con más abundancia para los fieles ábranse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia, de modo que, en un período determinado de años, se lean al pueblo las partes más significativas de la Sagrada Escritura» (n. 51). Hay una exhortación a que, en la reforma litúrgica, se tenga en cuenta la necesidad de conocer y meditar, por parte de todos, el gran tesoro de la Palabra de Dios, contenido en la Biblia, en el Antiguo y en el Nuevo Testamento.

En la misma línea se encarece a los predicadores a que sean los textos sagrados de la Escritura los que ilustren la homilía, en los diversos actos litúrgicos, incluida la Eucaristía: «Se recomienda encarecidamente, como parte de la misma Liturgia, la homilía, en la cual se exponen durante el ciclo del año litúrgico, a partir de los textos sagrados, los misterios de la fe y las normas de la vida cristiana» (n. 52)

Y es que la Palabra de Dios ha de ser familiar a todo el Pueblo de Dios: «Ordénense las lecturas de la Sagrada Escritura de modo que los tesoros de la palabra divina sean accesibles, con mayor facilidad y plenitud» (n. 92.a). La liturgia se ha de convertir en el «trampolín», a través del cual los fieles se han de «zambullir» plenamente en la Palabra de Dios.

Fue la Sacrosanctum Concilium la primera que declaró la «sacramentalidad» de la Palabra de Dios: «(Cristo) está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es El quien habla» (n. 7). La Palabra de Dios proclamada ante la asamblea creyente se convierte en presencia del mismo Jesucristo. Por esta razón, en la celebración eucarística no se puede separar o priorizar ninguna de las dos partes principales: «Las dos partes de que costa la Misa, a saber: la Liturgia de la Palabra y la Eucaristía, están tan íntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto. Por esto el Sagrado Sínodo exhorta vehemente a los pastores de almas para que en la catequesis instruyan cuidadosamente a los fieles acerca de la participación en toda la misa, sobre todo los domingos y fiestas de precepto» (n. 56).


Aún el camino por recorrer aún es largo, para que el pueblo fiel conozca, se enamore, medite, ore, estudie… la Palabra de Dios; el paso dado por el documento conciliar Sacrosanctum Concilium, del que ahora celebramos su cincuenta aniversario, es de gigante. Nada más nos queda caminar en la misma dirección.

Javier Velasco-Arias

viernes, 8 de noviembre de 2013

«Jesús de Nazaret» - 6ª Semana Bíblica en Barcelona

La Escuela de Animación Bíblica de Barcelona (EABB), conjuntamente con la Parròquia Mare de Déu de la Medalla Miraculosa y Librería Paulinas, ofrecemos la 6ª Semana Bíblica «Jesús de Nazaret», que se desarrollará del sábado 23 al sábado 30 de noviembre.
Este año comenzará, el sábado 23 a las 18 h, con la Mesa Redonda «Jesús de Nazaret, Dios y hombre»(Librería Paulinas, Rda. Sant Pere 19, Barcelona) sábado 23 a las 18 h.), que contará con la presencia de un biblista, Javier Velasco-Arias, un teólogo, Dr. Salvador Pié Ninot, y un catequista, Patxi Velasco “Fano”, conocido por sus dibujos sobre Jesús y que vendrá desde su diócesis de Málaga. Moderará el periodista Ignasi Miranda.
Ese mismo sábado a las 21:30 h. en la Parròquia de la Miraculosa de Barcelona (en donde se desarrollará todo el resto de la Semana Bíblica, Consell de Cent 110, Barcelona), Patxi Velasco “Fano” hará la presentación audiovisual «Jesús para todos» de su trabajo como dibujante.
Al día siguiente, el domingo 24, Fiesta de Cristo Rey, a las 11:30 h. tendremos laconferencia «Jesús de Nazaret, el Mesías, el Hijo de Dios», a cargo del Dr. Javier Sesé, profesor de Espiritualidad en la Universidad de Navarra.
Durante la semana, el lunes 25, el martes 26 y el jueves 28, se ofrecerá una conferencia a las 18:30 h., con los temas y ponentes siguientes: el lunes la conferencia del Dr. Antoni Prevosti, profesor de Filosofía, será sobre «El corazón de Jesús»; el martes será el turno de la escritora Montse de Paz con el tema «Y les hablaba en parábolas»; y el jueves Quique Fernández, coordinador de la EABB y de la Semana Bíblica hablará sobre «La mirada de Jesús».
A mitad de Semana Bíblica, el miércoles 27, Festividad de la Virgen de la Medalla Milagrosa, hacemos una parada de conferencias para ofrecer un Rosario Bíblico (19 h.) acompañados por la Associació Musical Cantorata y la Eucaristía de la Fiesta (20 h.) presidida por el Dr. Salvador Pié Ninot.
El viernes la cita será a las 20:30 h. con la Lectio Divina: «Pasión, Muerte y Resurrección», a cargo de Pepe Pedregosa, coordinador de la Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo, que vendrá desde Sevilla.
Antes, ese mismo día, a las 18 h. habrá la Dinámica Bíblica para Adolescentes y al día siguiente, también a las 18 h, la Actividad Bíblica Infantil.
El sábado 30, último día de la Semana Bíblica, hay doble oferta. Por la mañana a las 11:30 h. el Dr. Josep M. Rovira Belloso, profesor de teología, nos hablará de «Jesús de Nazaret, plenitud del ser humano» y a las 21:30 h. concluiremos con el concierto «Venid a Mí» de Mn. Francisco García.

martes, 1 de octubre de 2013

«La Biblia compartida» en el Liber y en la Feria del libro de Frankfurt 2013

Nuestro libro:
Javier Velasco-Arias (ed.), La Biblia compartida. Biblia y Pastoral, San Pablo 2012 
estará presente en dos ferias del libro internacionales, de la mano de la editorial San Pablo:

- En la 31 edición del Salón LIBER Feria Internacional del Libro, que se celebra en el Recinto Casa de Campo/Madrid Arena, del 2 al 6 de octubre de 2013 (stand: B28, en el Nivel 1).


- En la Feria Internacional del libro de Frankfurt 2013 (The Frankfurt Book Fair 2013) del 9 al 12 de octubre (stand: 5.1 B 951). 


Es una buena oportunidad para invitaros a adquirir y leer el libro: un práctico manual para potenciar el uso pastoral de la Biblia.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Amor de donación

Pablo en su primera carta a los Corintios nos habla de los diversos dones, de los que participa la comunidad de seguidores de Jesús: 1Cor 12,1-13,13 (leerlo en el link)
Dichos dones –si son tales– proceden del Espíritu Santo y, por tanto, su origen común significa también un fin común: el bien comunitario, la edificación eclesial.
Estos dones resaltan dos principios inseparables, la unidad y la pluralidad: la primera a la que debe tender toda la acción comunitaria, la segunda como correctivo para no confundir unidad con uniformidad. La diversidad se fundamenta en la unidad.
El símil del cuerpo, que utiliza el Apóstol, es clarificador: cada miembro es diferente de otro miembro, pero todos y cada uno son necesarios para que actúe el único cuerpo. Los miembros más débiles, o incluso los más viles, –también de la comunidad– son tratados con mayor esmero. El bien (o el mal) que se haga a cualquiera de los miembros repercute en el resto, en todo el cuerpo.
La comunidad se identifica con el cuerpo de Cristo, y en ella hay diversos carismas, desde los de gobierno de la comunidad, a los de sabiduría o profecía o, incluso, dones de curación o de milagros. Todos han de estar al servicio de la comunidad. Pero el don más excelente no es ninguno de los anteriores, sino el del amor de donación. A este carisma todos pueden acceder aunque, paradójicamente, es el más difícil de vivir. Pablo no define el amor, lo describe: se identifica con la forma de vivir y de morir de Jesús, y es una llamada a vivirlo todos sus seguidores. Es un don que no terminará nunca.
Javier Velasco-Arias

jueves, 5 de septiembre de 2013

Mujer y hombre, iguales

Leemos en 1Cor 7,3-4: El marido debe cumplir su obligación conyugal con la mujer, y lo mismo la mujer con el marido. Porque la mujer ya no es dueña de su propio cuerpo; lo es el marido. Como tampoco el marido es dueño de su cuerpo; lo es la mujer.
Pablo escribe una de las páginas más bellas de la Biblia sobre el matrimonio. Los vv. 3-4 son de una gran belleza: proclaman la relación de igualdad entre el hombre y la mujer en el matrimonio. En los dos versículos se utiliza el adverbio griego omoios (lo mismo, de igual manera, igualmente) para comentar cómo han de ser las relaciones entre los cónyuges, relaciones basadas en la igualdad. Cada cuerpo se hace don del otro y cada uno se convierte en posesión del otro a través de ese don, creando una «deuda» el uno para el otro.
Ni el hombre ni la mujer pueden considerar suyo su cuerpo, es del otro. Más aún, la expresión griega soma (cuerpo), siguiendo la tradición del Antiguo Testamento, indica la persona entera; es la persona entera la que está a la disposición del otro. Que lejos se encuentra esta declaración, sobre la mutua entrega en el matrimonio, de la mentalidad rabínica o esenia sobre la procreación como exclusiva razón para el matrimonio. Recuerda el texto yahvista del Génesis sobre el matrimonio; la exclamación de Adán al ver por primera vez a Eva: «Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada. Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne» (Gn 2,23-24). En este texto hay una afirmación de igualdad entre el hombre y la mujer. Pero Pablo, en la misma línea, va más allá: subraya la igualdad radical del hombre y de la mujer ante el matrimonio, ante las relaciones sexuales, ante el derecho al cuerpo, a la persona íntegra, del otro. La sexualidad en el matrimonio es plena y recíproca disponibilidad de un cónyuge para el otro.
Javier Velasco-Arias